Los 'arbustos humanos' del Super Bowl: así fue su participación y remuneración
La presentación del cantante puertorriqueño Bad Bunny durante el medio tiempo del Super Bowl 2026 no solo generó conversación por sus mensajes a favor de la comunidad latina y en contra de políticas migratorias, sino también por un elemento escénico particular: personas disfrazadas de arbustos que formaron parte del espectáculo.
Detalles del pago a los participantes vegetales
Según información revelada por Darren Rovell, reconocido especialista en entretenimiento estadounidense, los individuos que interpretaron a los arbustos durante el show recibieron una compensación de 18.70 dólares por hora. Considerando que el trabajo requirió aproximadamente 70 horas entre ensayos, preparativos y la presentación misma, cada participante obtuvo un total de 1.309 dólares.
En términos colombianos, esta cantidad equivale a aproximadamente 4.790.000 pesos, una cifra que ha generado diversas reacciones entre el público y seguidores del evento.
Requisitos y experiencias detrás del disfraz
Para formar parte de esta peculiar escenografía, los seleccionados debían cumplir con ciertas condiciones físicas, incluyendo:
- Buen estado físico para correr durante la entrada y salida del escenario
- Capacidad para soportar el peso completo del disfraz de arbusto
- Disponibilidad para los ocho días de ensayos previos al evento
A pesar de las exigencias, los participantes vivieron experiencias únicas que incluyeron:
- Acceso a alimentación completa durante los días de trabajo
- Encuentros con figuras como Ricky Martin y Lady Gaga
- Vista privilegiada del espectáculo desde primera fila
- Posibilidad de presenciar el cierre del partido entre Seahawks y Patriots
Contexto del espectáculo y repercusiones
El show de Bad Bunny, realizado el pasado 8 de febrero en California, trascendió lo musical al incorporar mensajes de unidad con frases como "We are all together America" y la declaración de que "el amor es más fuerte que el odio". Estos elementos, sumados a la creativa escenografía con arbustos humanos, mantuvieron al artista en el centro de la discusión pública días después del evento.
Paralelamente, en Colombia se registraron situaciones relacionadas con la gira del cantante, específicamente en Medellín, donde algunos arrendatarios aprovecharon la alta demanda para cancelar reservas a última hora y aumentar significativamente los precios de hospedaje a través de plataformas como Booking y Airbnb.
La combinación de arte, mensaje social y detalles logísticos como el pago a los participantes continúa generando análisis sobre la producción de espectáculos masivos y las condiciones laborales en la industria del entretenimiento.



