Las triejas: una forma de relación afectiva entre tres personas
En el amplio espectro de las relaciones afectivas no monógamas que hemos venido explorando, emerge un concepto particular que merece atención especial: las triejas. Este término, que fusiona "tres" y "pareja", describe una configuración relacional donde tres personas establecen un vínculo consensuado, equilibrado y fundamentalmente sin jerarquías establecidas.
¿Qué define realmente a una trieja?
Contrario a lo que podría pensarse inicialmente, las triejas no se definen por la identidad de género ni la orientación sexual de sus integrantes. Estas relaciones pueden incluir personas bisexuales, pansexuales, gays, queer o heterosexuales. Lo que verdaderamente caracteriza a una trieja es el acuerdo mutuo entre las tres partes, estableciendo los parámetros de su convivencia afectiva y emocional.
Es crucial diferenciar las triejas de los tríos sexuales ocasionales. Mientras un trío representa una experiencia sexual puntual entre tres personas, la trieja implica una relación sostenida en el tiempo con acuerdos afectivos, emocionales y, si así lo deciden sus integrantes, sexuales.
Diversas configuraciones dentro de las triejas
Las triejas presentan diversas formas de organización:
- Algunas surgen cuando tres personas se conocen simultáneamente y deciden construir una relación conjunta desde el inicio.
- Otras se forman cuando una tercera persona se incorpora a una pareja previamente establecida.
En este último escenario aparece frecuentemente el término "unicornio", que describe a la persona que ingresa como tercer integrante a una relación ya conformada, situación que en ocasiones puede implicar un menor poder de decisión dentro de la dinámica relacional.
Funcionamiento y acuerdos en las triejas
El funcionamiento de las triejas varía según los acuerdos establecidos entre sus miembros:
- Triejas cerradas o polifidelidad: Las tres personas acuerdan exclusividad mutua, creando un sistema relacional cerrado entre ellas.
- Triejas dentro de la no monogamia consensuada: Funcionan bajo el marco de lo que actualmente se denomina "no monogamia consensuada" (ENM), donde no existe exclusividad romántica o sexual tradicional, pero sí acuerdos claramente establecidos.
Desmitificando conceptos erróneos
Existen varios mitos que requieren aclaración respecto a las triejas:
Primero, las triejas no equivalen al swinging, práctica generalmente asociada a parejas que intercambian experiencias sexuales con otras parejas de manera recreativa.
Segundo, estas dinámicas no constituyen infidelidad. La infidelidad implica romper acuerdos establecidos, mientras que en las relaciones consensuadas de tres personas, las reglas se negocian y establecen desde el inicio.
Tercero, es falso afirmar que "no existen los celos" en estas configuraciones. Dentro del poliamor se habla frecuentemente de la "compersión": la capacidad de sentir alegría genuina por la felicidad afectiva o sexual de la persona amada. Esto no significa ausencia de celos, sino una gestión consciente y comunicada de estas emociones.
La importancia de la comunicación y los límites
Como en cualquier relación humana, las triejas requieren responsabilidad emocional, comunicación honesta y claridad en los límites establecidos. La diferencia fundamental radica en que este equilibrio debe negociarse entre tres personas en lugar de dos, añadiendo complejidad a la dinámica relacional.
Para quienes aún encuentran confusión terminológica, es útil recordar que:
- Las relaciones abiertas permiten conexiones sexuales externas manteniendo un vínculo base principal.
- El poliamor posibilita construir múltiples vínculos afectivos comprometidos simultáneamente.
Las triejas representan así una manifestación específica dentro del espectro de las relaciones no monógamas consensuadas, desafiando modelos tradicionales y requiriendo acuerdos explícitos entre todos sus integrantes.



