Vicky Hernández llora al recordar su exilio forzado y la separación de sus hijos en España
Vicky Hernández llora al recordar su exilio forzado en España

Vicky Hernández rompe en llanto al evocar su exilio forzado y el abandono de sus hijos

La consagrada actriz colombiana Vicky Hernández protagonizó un emotivo y desgarrador relato durante su participación en el pódcast 'La habitación Invisible' de Citytv, donde compartió con la periodista Martha Beltrán los pormenores de uno de los capítulos más dolorosos de su vida: el exilio forzado que debió enfrentar en España después de recibir amenazas de muerte en Colombia.

El momento del desarraigo: negación, rabia y separación familiar

Hernández recordó con visible emoción que el proceso comenzó con una etapa de negación absoluta ante la realidad que la obligaba a abandonar su país, su trabajo y, lo más doloroso, a sus dos hijos. "Era una rabia infinita: ¿quién me saca de mi país, de mi lugar, de mis hijos, de mi trabajo?, ¿por qué?", expresó con voz entrecortada durante la entrevista.

La angustia por la separación familiar se manifestaba de manera cotidiana en suelo español. La actriz confesó que en múltiples ocasiones se sentaba en las aceras de España a llorar desconsoladamente al ver niños que tenían la misma edad que su hijo Juan Sebastián, reviviendo constantemente el vacío dejado por esa ausencia forzada.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

La transformación del odio inicial en gratitud por la solidaridad recibida

Durante los primeros meses del exilio, Hernández experimentó un rechazo visceral hacia todo lo que la rodeaba. "Odiaba España, odiaba a los españoles, odiaba la comida, todo me parecía terrible. Fue espantoso", admitió con franqueza. Sin embargo, este sentimiento comenzó a transformarse gracias a los numerosos actos de solidaridad que recibió de personas tanto conocidas como desconocidas.

Entre las anécdotas más conmovedoras, la actriz relató una visita a La Alhambra en compañía de una amiga, donde un grupo de mujeres colombianas originarias de Pereira la reconocieron y, al percibir su estado emocional, se volcaron en ayudarla sin que ella lo solicitara. Le ofrecieron gafas oscuras para ocultar las lágrimas, prendas de abrigo e incluso la invitaron a comer.

  • Recibió apoyo económico de personas que apenas conocía
  • Azafatas colombianas le llevaban productos típicos como bocadillos y arequipe
  • Construyó una red de apoyo con otros compatriotas en España

Las amenazas de muerte que precipitaron el exilio forzado

Hernández evocó el momento preciso en que su vida cambió abruptamente. Se encontraba trabajando en una obra teatral junto a la recordada Margalida Castro cuando comenzaron las amenazas, aunque inicialmente no dimensionó la gravedad de la situación. Continuó actuando durante uno o dos días más, ignorando que su vida corría peligro inminente.

Fue en el aeropuerto donde su esposo, Gerardo Calero (padre de Juan Sebastián Calero), le mostró los titulares de prensa que la incluían en una lista de personas amenazadas de muerte, junto a figuras como Carlos Vives. El mensaje era aterrador: varios de los nombres en esa lista ya habían sido asesinados en cuestión de días.

Ante la imposibilidad de obtener garantías reales de seguridad en Colombia ("Le pueden poner chaleco, pero si le quieren disparar en la cabeza, lo harán", le advirtieron), Hernández abordó un avión rumbo a España con apenas una cartera y cinco libros, iniciando así un exilio que se prolongaría por nueve meses intensos.

El costo emocional y económico de mantener el vínculo familiar

Uno de los aspectos más difíciles de esta experiencia fue la distancia con sus hijos. La actriz mantuvo contacto telefónico diario con ellos, aunque esto representaba un impacto económico significativo. "Me gastaba dinerales, fue un desajuste total", recordó. No obstante, esas llamadas constituían su único consuelo en medio de la soledad y el desarraigo.

El testimonio de Vicky Hernández, cargado de crudeza y emoción, no solo evidencia la violencia que marcó aquellos años en Colombia, sino que también resalta la capacidad de resiliencia de una mujer que logró sobreponerse a la adversidad, descubriendo en el camino la generosidad humana en sus formas más puras y desinteresadas.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar