De las calles de Cartagena al Super Bowl: la historia de Yai Ariza
Yai Ariza: de bailar descalzo en Cartagena al Super Bowl

De las calles de Cartagena a los grandes escenarios internacionales

Antes de brillar en los escenarios más prestigiosos del mundo, antes de las giras internacionales y de compartir tarima con las mayores estrellas globales, Yai Ariza era simplemente un niño que corría descalzo por las calles del barrio Colón, en Cartagena. Allí, entre el calor del pavimento y el ritmo del Caribe, comenzó a perseguir un sueño que parecía imposible.

Los inicios: coreografías aprendidas desde la distancia

A pocos metros de su humilde vivienda, una agrupación local ensayaba regularmente en plena calle. El pequeño Yai los observaba con atención desde lejos, absorbiendo cada movimiento y memorizando cada paso de baile. "Yo me aprendía las coreografías mirándolos y corría en shortcitos y sin zapatos a imitarlos", recuerda con nostalgia el ahora reconocido bailarín.

Cuando cumplió 8 años, reunió el valor suficiente para acercarse al grupo y mostrarles lo que había aprendido por su cuenta. "Les dije: 'Yo me sé todas las coreografías, ¿las quieren ver?' y me metieron como la mascotita del grupo". Este momento marcó el inicio formal de un camino artístico que transformaría completamente su vida.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Perseverancia y autogestión: vendiendo dulces para financiar su sueño

Durante años, Yai Ariza bailó incansablemente sobre el pavimento cartagenero, muchas veces sin calzado adecuado, impulsado únicamente por una pasión desbordante. Al carecer de recursos económicos, desarrolló una extraordinaria capacidad de autogestión: preparaba y vendía chocolates y gelatinas para financiar sus propios vestuarios, viajes y clases de baile.

"Nunca quise ponerle todo el peso a mi mamá. Yo sabía que tenía que trabajar por lo que quería", afirma con determinación. Esta ética de trabajo temprana no solo le permitió avanzar en su formación, sino que forjó un carácter resiliente que le serviría para enfrentar desafíos mayores.

Del barrio Colón a Los Ángeles: un salto transcontinental

Su talento excepcional lo llevó a integrar grupos de baile que representaron a Colombia en importantes festivales internacionales. Estas experiencias le abrieron las puertas para obtener su visa artística y, a los 21 años, dar el audaz paso de mudarse a Los Ángeles, considerada la capital mundial del entretenimiento.

La adaptación a esta nueva realidad no fue sencilla. "Me dio duro y todavía me da duro. Yo vivo allá por mis sueños, pero necesito volver a Cartagena todos los años. El barrio es mi gasolina", confiesa el artista, revelando cómo sus raíces siguen siendo su principal fuente de energía e inspiración.

Trabajando con las mayores estrellas globales

Desde su llegada a Estados Unidos, la carrera de Yai Ariza ha experimentado un crecimiento imparable. Ha colaborado profesionalmente con iconos musicales como Beyoncé, Rihanna y Rosalía, y actualmente forma parte del equipo estable de Lady Gaga, acompañándola en su gira internacional.

Uno de los hitos más significativos de su trayectoria ocurrió cuando se presentó en el Super Bowl junto al reconocido artista Bad Bunny, consolidándose como uno de los bailarines colombianos de mayor proyección internacional.

El orgullo cartagenero como identidad artística

Más allá de los logros y reconocimientos, Yai Ariza mantiene un profundo orgullo por sus orígenes. "Bailar en el cemento, en mi barrio, fue lo que me dio identidad. Mi energía viene de Colón, de Cartagena, de mi gente", asegura con convicción.

Su familia ha representado un pilar fundamental en este camino, especialmente su madre, quien enfrenta valientemente el lupus. "Verla orgullosa es uno de mis propósitos más grandes. Cada logro mío también es de ella", expresa con visible emoción.

Un mensaje para las nuevas generaciones y las instituciones

El bailarín envía un mensaje claro tanto a los jóvenes artistas como a las instituciones culturales: el apoyo al arte puede transformar vidas de manera radical. "En Colombia hay demasiado talento. Solo necesitamos más apoyo y más oportunidades. Los sueños que nacen en el barrio también pueden llegar a los escenarios más grandes del mundo".

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Hoy, Yai Ariza aspira a trascender su rol como bailarín para convertirse en coreógrafo y director, abriendo caminos para nuevas generaciones de artistas latinos. El niño que alguna vez bailó descalzo en las calles de Cartagena ahora inspira al mundo entero, llevando consigo el ritmo, la identidad y el orgullo de su tierra en cada movimiento, en cada presentación, en cada paso hacia el futuro.