Alerta máxima en Hollywood por amenaza de drones iraníes durante los Óscar
La ceremonia número 98 de los Premios Óscar, programada para este domingo 15 de marzo de 2026, se desarrollará bajo un operativo de seguridad sin precedentes tras una alerta confidencial del FBI sobre posibles ataques con drones procedentes de Irán. La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas y el Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD) han reforzado drásticamente el despliegue de seguridad para la gala, creando un ambiente de tensión geopolítica que amenaza con ensombrecer la alfombra roja más famosa del mundo.
El memorando confidencial que encendió las alarmas
Según documentos revelados por medios como ABC News, el FBI emitió una alerta preventiva sobre un posible "ataque sorpresa" por parte de Irán utilizando drones lanzados desde embarcaciones frente a la costa de California. Esta amenaza, que inicialmente se manejó con discreción a principios de febrero, cobró relevancia crítica tras la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra infraestructuras iraníes el pasado 28 de febrero, lo que ha derivado en un estado de guerra abierta entre las naciones.
El productor ejecutivo de la gala, Raj Kapoor, confirmó en rueda de prensa que la seguridad será "reforzada significativamente" y que existe una colaboración estrecha con el LAPD y diversas agencias federales. "Es nuestra responsabilidad asegurarnos de que todos los que vengan a esta gala se sientan seguros y protegidos. Es algo que no nos tomamos a la ligera", subrayó Kapoor durante las declaraciones.
Blindaje tecnológico y humano en el Dolby Theatre
Aunque las autoridades intentan mantener la calma públicamente -el gobernador de California, Gavin Newsom, aseguró que no hay "amenazas inminentes" específicas- el despliegue en el Dolby Theatre ya es evidente para quienes participan en los preparativos. Fuentes de la industria cinematográfica informan que, aunque la seguridad no será "ostensiblemente visible" para no empañar el glamour característico de la ceremonia, el nivel de vigilancia ha alcanzado niveles históricos tanto en tecnología como en presencia humana.
El Departamento del Sheriff de Los Ángeles permanece en un "nivel elevado de preparación", vigilando no solo la tecnología de drones, sino también la posible activación de "células durmientes" o "actores solitarios" motivados por el conflicto en Oriente Próximo. El memorando del FBI advertía específicamente que Irán podría aspirar a realizar ataques contra objetivos no especificados en suelo estadounidense como represalia por las acciones militares recientes.
Preparativos continúan pese a la tensión
Pese al clima de preocupación, la maquinaria de Hollywood no se detiene. Los ensayos del recorrido de la alfombra roja se realizaron este jueves según lo previsto, y los trabajadores continúan ensamblando las estructuras y decoraciones características del evento. La Academia ha optado por el silencio institucional respecto a las amenazas, permitiendo que las fuerzas del orden gestionen la narrativa de seguridad mientras los preparativos finales para la gran noche del cine siguen su curso normal.
El bulevar Hollywood ya muestra la transformación habitual previa a los Óscar, con grúas, obreros y grandes estructuras que forman parte de una producción que el año pasado costó cerca de 60 millones de dólares. La sesión de embellecimiento para recibir a las luminarias del cine internacional avanza según lo programado, demostrando que "el show debe continuar" incluso bajo circunstancias excepcionales.
La edición 2026 de los Premios Óscar prometía ser recordada por la calidad cinematográfica de sus nominados y por la apuesta de la Academia por resaltar la "humanidad del cine" frente al avance de la inteligencia artificial y fenómenos globales como el K-Pop. Sin embargo, ahora parece destinada a ser recordada también como la ceremonia que se celebró bajo la sombra de una amenaza geopolítica tangible, poniendo a prueba los protocolos de seguridad de uno de los eventos más mediáticos del planeta.



