Ficci 65 despierta emociones y recuerdos del cine popular en Cartagena
Los preparativos de la versión 65 del Festival Internacional de Cine de Cartagena (Ficci), programado para abril próximo, van más allá de la promoción convencional de su programación, agenda académica y estrellas invitadas. El evento está generando una profunda conexión emocional al evocar nostalgias y memorias colectivas asociadas al Séptimo Arte en la región caribeña.
El afiche oficial como detonante emocional
Desde la revelación del afiche oficial creado por el artista cartagenero Kike Sierra, se hizo evidente la intención del festival de impactar sentimentalmente a miles de personas cuya vida ha estado vinculada a las historias de la pantalla grande. La obra pictórica representa de manera conmovedora los teatros sin techo y los árboles que niños y jóvenes de barrios populares de Cartagena y el Caribe utilizaban para observar proyecciones cinematográficas, evadiendo el pago de entradas.
Durante la presentación en La Huerta del Museo Histórico de Cartagena, la emoción fue palpable entre los asistentes, muchos de los cuales compartieron anécdotas personales bajo la complicidad de la luz lunar, con algunas lágrimas brotando espontáneamente mientras revivían esos momentos de su infancia y juventud.
Videos promocionales que rescatan la memoria cinematográfica
Posteriormente, en el lanzamiento oficial del evento, los videos promocionales profundizaron en esta conexión emocional al mostrar imágenes de los antiguos teatros del Centro de Cartagena. Estas grabaciones no solo remitieron a los orígenes y desarrollo histórico del festival, sino que permitieron a protagonistas y espectadores recordar sus primeras experiencias cinematográficas, privilegiando siempre la perspectiva popular en la apreciación del cine.
El cine popular como fenómeno de producción y circulación
Pero la conexión con lo popular no se limita a la apreciación cinematográfica o al origen de las historias contadas. También se manifiesta en producciones realizadas por talentos juveniles que, a pesar de enfrentar limitaciones técnicas y presupuestales significativas, han logrado trascender internacionalmente.
Un ejemplo paradigmático es la película 'La gorra', del productor cartagenero Andrés Lozano Pineda, surgida en 2008 como resultado de un taller comunitario con jóvenes del barrio Los Guamos en Dosquebradas, Risaralda. Los participantes no solo actuaron en la producción, sino que aportaron sus propias experiencias vitales al guion.
Características notables de esta producción:
- Rodaje realizado con cámaras de celulares y limitaciones técnicas de sonido
- Narración contundente que aborda confrontaciones entre pandillas, dinámicas de venganza, pertenencia y poder en contextos de exclusión social
- Calidad narrativa que le mereció amplia circulación inicial en el mercado informal de DVD
- Posterior difusión en plataformas digitales con 27 millones de visualizaciones en YouTube
- Crecimiento orgánico convertido en referente de análisis y debate en universidades y círculos especializados
Empoderamiento comunitario en la evaluación cinematográfica
Desde otro ángulo de protagonismo popular, el Ficci está implementando desde 2025 una innovadora iniciativa que empodera a jóvenes de sectores populares de Cartagena y comunidades como Pasacaballos, San Basilio de Palenque y Tierra Bomba. Estos participantes, en su condición de líderes comunitarios o integrantes de colectivos de comunicación, conforman el jurado de la sección 'Cine a los Barrios'.
Esta participación comunitaria aporta:
- Una cosmovisión única y diversa a la valoración de filmes nacionales e internacionales
- Perspectivas arraigadas en realidades sociales específicas
- Criterios de evaluación que reflejan las experiencias de las comunidades donde se proyectarán las películas
- Un proceso democrático de selección cinematográfica
La directora del Ficci, Margarita Díaz Casas, junto con su equipo de trabajo, ha acertado estratégicamente al activar emociones, nostalgias y recuerdos entre el público expectante del festival. El rescate del protagonismo juvenil y popular se configura como factores esenciales que ambientan el próximo reencuentro con la magia del cine en este prestigioso evento cultural, creando puentes entre la tradición cinematográfica y las nuevas generaciones de creadores y espectadores.



