Laura De León: la ilusión intacta de una cartagenera que conquistó la televisión colombiana
Laura De León: la ilusión intacta de una cartagenera

Hablar con Laura De León es encontrarse con una mujer que, pese a los años en televisión y la popularidad que ha construido en Colombia, permanece fiel a la esencia de aquella joven cartagenera que soñaba con los escenarios, las cámaras y las historias que algún día interpretaría.

La actriz, modelo, cantante y presentadora, nacida en Cartagena de Indias el 19 de enero de 1990, ha logrado consolidar una carrera versátil dentro de la industria del entretenimiento. Su trayectoria incluye participaciones en producciones como La playita, La ley del corazón, Pa’ quererte, Leandro Díaz y, más recientemente, Rojo Carmesí, donde asumió el papel protagónico de Juana Levy. Pero detrás de los reflectores, Laura asegura que hay algo que nunca ha cambiado: la ilusión.

La ilusión que nunca se apaga

Cuando se le pregunta qué siente que permanece intacto en ella, responde: “Podría ser la ilusión. Esa emoción genuina de hacer lo que amo. La niña que soñaba con cantar en escenarios y actuar en series y telenovelas sigue intacta dentro de mí. Obviamente, uno madura, aprende y cambia con los años, pero esa pasión con la que empecé sigue siendo la misma”.

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Desde sus primeras apariciones en televisión, Laura comenzó a abrirse paso dentro de la pantalla colombiana por su gran talento y pasión. Sin embargo, uno de sus primeros grandes reconocimientos llegó en 2014 cuando protagonizó La playita, una producción que la acercó masivamente al público y que le permitió mostrar sus raíces costeñas. A partir de ahí, los personajes continuaron llegando, cada uno marcando distintas etapas de su vida personal y profesional.

El impacto emocional de cada personaje

Para la actriz, interpretar personajes no significa únicamente memorizar libretos o asumir otra personalidad frente a las cámaras. Por el contrario, considera que cada historia deja huellas emocionales profundas. “Cada personaje deja algo, pero hay algunos que llegan en momentos de la vida donde terminan sanándote o confrontándote también a ti. Los personajes más vulnerables que he interpretado son los que más me han transformado, porque me han obligado a mirar emociones propias que a veces uno evita”, asegura.

Esa sensibilidad y naturalidad que transmite en pantalla es precisamente una de las razones por las que muchas personas conectan con ella. Laura no intenta proyectar perfección; al contrario, menciona que gran parte de su tranquilidad ha sido entender que mostrarse auténtica vale mucho más que construir una imagen imposible.

Así lo explica: “Procuro no parecer perfecta, sino conectar siempre desde lo real y desde lo que verdaderamente soy. Manteniendo a Dios en el centro de mi vida y estando siempre cerca de mi familia”.

El duelo que transformó su vida

Su relación con la fe ocupa un lugar fundamental en su vida. Y es precisamente esa fe la que le permitió atravesar uno de los momentos más dolorosos que ha enfrentado: la pérdida de su mamá.

Laura habla con sinceridad sobre cómo ese duelo transformó completamente su manera de entender la vida, dejando ver la gran importancia que hay en la forma cómo manejamos los duros golpes del destino. “Me cambió por completo. El duelo te rompe, pero también te despierta. Aprendí que la vida es demasiado frágil para vivirla posponiendo todo. Después de perder a mi mamá empecé a abrazar mucho más el presente y también a tener mucha más fe y confianza en los planes de Dios, incluso en los momentos que uno no logra entender”, menciona.

Al recordar a su madre, la actriz no solo habla del dolor de su ausencia, sino también de las enseñanzas silenciosas que aún la acompañan en el día a día: “Mi mamá tenía una fortaleza inmensa, incluso en los momentos más difíciles. Siempre mantenía una fe muy grande en Dios y decía: ‘todo va a estar bien’. Siempre sonreía y tenía una capacidad enorme de dar amor, de ayudar a los demás y de poner siempre al prójimo primero. También tenía las palabras correctas para los momentos necesarios; era una mujer con muchísima sabiduría”. Laura asegura que muchas veces intenta parecerse a ella, especialmente en la manera de enfrentar la vida y acompañar a quienes la rodean.

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Cartagena: sus raíces siempre presentes

Más allá de la televisión nacional y de la exposición pública, Cartagena sigue ocupando un lugar esencial en su identidad. Aunque gran parte de su carrera la ha desarrollado lejos de su tierra, afirma que jamás ha querido desprenderse de sus raíces. “La alegría, la calidez y esa manera tan humana de relacionarnos. Cartagena me enseñó a sentir orgullo por quién soy y de dónde vengo, y aunque viva por fuera de ella, sigo llevando conmigo esa esencia costeña que no pienso perder nunca”.

Ese orgullo por sus raíces también se refleja en la cercanía que mantiene con la gente. A diferencia de muchas figuras públicas, Laura ha preferido mostrarse cercana, vulnerable y humana, aunque siempre con los límites de su vida privada bien establecidos. Y es que para nadie es un secreto que la exposición pública suele traer múltiples dificultades para las celebridades; por eso, Laura protege su esencia y también a quienes ama de esa sobreexposición.

Un legado de autenticidad

No es casualidad que muchas mujeres encuentren en ella una figura de resiliencia y autenticidad. Cuando se le pregunta cómo le gustaría ser recordada, la actriz responde lejos de cualquier discurso relacionado con la fama.

“Que soy una mujer real, imperfecta y profundamente humana. Que me gusta vivir desde el amor, la empatía y la verdad. Y también que entiendan que la fama es algo muy relativo… famoso solo Dios. Más allá de cualquier reconocimiento o proyecto, me gustaría que la gente conecte con mi esencia y con la manera en la que los hago sentir”.

Además de la actuación, Laura también ha explorado otros caminos artísticos como la música y la presentación, facetas que todavía desea seguir desarrollando. De hecho, reconoce que aún tiene muchos sueños pendientes dentro de su carrera. “Muchísimos. Me emociona mucho la idea de seguir explorando la música. También sueño con proyectos que me reten emocionalmente y me permitan contar historias distintas. Siento que todavía tengo muchas versiones de mí por descubrir artísticamente”, revela.

En los últimos meses, sus seguidores también han mostrado gran curiosidad por su vida sentimental y personal. No obstante, la actriz reconoce que con el paso del tiempo aprendió a proteger ciertos espacios de su intimidad: “He aprendido que no todo lo bonito necesita exhibirse para ser real. Hay partes de mi corazón y mi vida que hoy prefiero cuidar más y vivirlas lejos del ruido”.

Laura De León parece atravesar una etapa distinta llena de conciencia, espiritualidad y mucha más conexión consigo misma. Una mujer que entiende que el éxito no se mide únicamente por los proyectos o la popularidad, sino también por la capacidad de mantenerse fiel a quien realmente es.

Y quizás por eso, después de tantos años frente a las cámaras, Laura sigue transmitiendo la misma autenticidad y pasión con la que comenzó su camino. Porque más allá de los personajes, las cámaras y la fama, Laura continúa siendo fiel a sí misma.