Miguel Bosé regresa a Colombia tras ocho años de silencio forzado
El reconocido artista español Miguel Bosé prepara su esperado regreso a los escenarios colombianos después de ocho años de ausencia, marcados por graves problemas de salud que pusieron en pausa su carrera. El cantante se presentará en Bogotá el 11 de marzo en el Movistar Arena y en Medellín el 14 de marzo en La Macarena, como parte de su Importante Tour que celebra más de tres décadas de trayectoria artística.
Una pausa impuesta por el cuerpo
Durante casi una década, el silencio rodeó a Miguel Bosé no por elección propia, sino por graves problemas de salud que incluyeron la pérdida temporal de su voz y dos complejas operaciones de columna. "Lo peor fue que, durante el proceso de recuperación de la voz, la espalda se me partió", revela el artista en entrevista exclusiva con EL TIEMPO. "Pensemos en un carro olvidado. Me tuvieron que hacer dos operaciones muy grandes de columna, con clavos y barras".
Bosé describe este período como un momento de replanteamiento profundo sobre su relación con el escenario, donde volver a cantar dejó de ser una simple decisión artística para convertirse en una decisión vital. "Todo se puede hacer, pero hubiese sido muy decepcionante y frustrante hacer un espectáculo sentado", confiesa el artista sobre los momentos más difíciles de su recuperación.
"Yo no soy solo mi voz"
Frente a la pregunta sobre si se sintió desarmado al perder temporalmente su voz, Bosé responde con contundencia: "¡No! Si yo fuera solamente mi voz, ¡qué poco sería!". Para el artista, la voz es simplemente una herramienta para transmitir, mientras que lo fundamental reside en la cabeza, la imaginación y la intuición. "La voz es el resultado, el vehículo final por el cual todo lo que se ha ido conformando a lo largo de unas experiencias de vida encuentra salida", explica.
Esta perspectiva le permitió mantener una actitud positiva durante su recuperación. "No soy de los que tienen un problema para cada solución, sino de los que tienen una solución para cada problema", afirma con determinación. "Dije: tarde lo que tarde, voy a volver".
Fama, polémica y coherencia
Hijo de famosos y reconocido desde joven, Bosé comparte su particular visión sobre la fama: "La fama es lo que tú quieres que sea. Cuando te llega, tú decides en qué medida creértela o en qué medida dejarte habitar por ella". El artista prefiere aferrarse al éxito profesional más que a la fama efímera, destacando que "el éxito es el que realmente potencia una carrera, el que te retroalimenta, el que te da inputs para superarte".
Sobre las constantes polémicas que han rodeado su figura durante décadas, Bosé adopta una postura filosófica: "Cambias de canal. Cierras los oídos. Te abstraes". Rechaza la presión del "qué dirán" y lo políticamente correcto, afirmando que "el 'qué dirán' nunca me ha importado. Tampoco lo políticamente correcto, ni el wokismo actual. Me da igual".
El valor del silencio y el misterio
Los años de pausa le enseñaron a valorar el silencio de manera profunda. "Estoy muy acostumbrado al silencio. El silencio es la madre de la música. Sin silencio no puede aparecer el sonido", reflexiona el artista. "Necesitamos el vacío para crear, para que el arte y la creatividad aparezcan".
En una era donde muchos comparten sus vidas las 24 horas del día, Bosé defiende la importancia de preservar el misterio artístico. "He contado mucho de mi vida a través de documentales, libros, series. Pero todo no se cuenta nunca", explica. "Está la vida pública, la privada, la familiar, la amorosa. Y luego está la vida secreta, que no se cuenta nunca".
Legado y coherencia personal
Al reflexionar sobre lo que realmente importa después de más de cinco décadas de carrera, Bosé es claro: "Quiero que me recuerden como un ser coherente. Yo quiero dormir tranquilo". Para el artista, la paz interior llega "diciéndote al final del día que hiciste lo que pensabas, lo que sentías, que actuaste acorde a tus principios".
Su regreso a Colombia con el Importante Tour representa más que una simple gira de conciertos. Es la materialización de un proceso de recuperación física y artística, una reafirmación de su coherencia como creador y un reencuentro con el público que lo ha seguido durante décadas. Las presentaciones en Bogotá y Medellín prometen ser momentos especiales donde el artista compartirá no solo su música, sino también las lecciones aprendidas durante ocho años de silencio forzado.



