La Margarita se reinventa en Colombia: auge del tequila y mezcal en la mixología
Lejos de ser solo una receta básica para fiestas, este icónico cóctel mexicano se ha transformado en Colombia en la puerta de entrada definitiva al fascinante mundo de los destilados de agave. Cada 22 de febrero se celebra su existencia, pero hoy el consumidor exige mucho más: busca calidad, pregunta por el origen de los ingredientes y se atreve a explorar variaciones audaces con notas ahumadas.
¿Por qué el Día de la Margarita revolucionó el consumo de tequila en Colombia?
La Margarita es, sin lugar a duda, uno de los cócteles más famosos y demandados a nivel global. Durante décadas, sirvió como el primer acercamiento de millones de personas al tequila. Sin embargo, su papel en las barras colombianas ha dado un giro radical. Hoy ya no es solo una bebida de celebración ocasional; se ha convertido en un puente hacia el consumo consciente y la exploración profunda de los destilados de agave.
Según Susana Rojas, gerente de marca de Pernod Ricard Colombia, la transformación es evidente: "La Margarita dejó de ser solo un cóctel festivo. Hoy el consumidor pregunta de dónde viene, cómo se produce y qué perfil aporta al momento de consumo." Este cambio refleja una tendencia creciente hacia la mixología sofisticada y la apreciación de ingredientes de alta calidad.
Del tequila al mezcal: la nueva era de los destilados de agave
Tradicionalmente, la receta exige un buen tequila blanco. No obstante, la sed de innovación ha llevado a los bartenders y aficionados a reinterpretar el clásico dentro de la misma familia botánica. Es aquí donde el mezcal hace su entrada triunfal.
Al sustituir o mezclar el tequila con destilados de agave artesanales, como el mezcal Ojo de Tigre, la bebida adquiere perfiles aromáticos ahumados y una complejidad fascinante. Esta evolución amplía la experiencia sensorial del usuario, manteniendo intacta la frescura refrescante que caracteriza a la receta original, pero añadiendo una capa de sofisticación que premia a los paladares más exigentes.
3 formas irresistibles de preparar y disfrutar una Margarita
Para celebrar este mes, o cualquier momento del año, la versatilidad de este cóctel permite adaptarlo a diferentes ocasiones de consumo:
- El clásico impecable: La receta tradicional con tequila blanco sigue siendo la reina indiscutible gracias a su equilibrio mágico entre acidez, dulzor y el toque salino del borde de la copa. Utilizar tequilas 100% de agave de Los Altos de Jalisco, como Altos Plata, garantiza notas cítricas y herbales que no sobrecargan la bebida.
- La versión social y tropical: En climas cálidos o encuentros informales, las versiones frozen o con frutas tropicales marcan tendencia. Al incorporar mezcal en estas variantes, se logra una complejidad aromática que transforma por completo el trago sin perder su alma caribeña y refrescante.
- Una experiencia de maridaje gastronómico: La Margarita ha saltado de la barra a la mesa. Su acidez corta perfectamente la grasa y realza sabores frescos, convirtiéndola en la pareja ideal para ceviches, tacos auténticos o pescados. Dependiendo de la comida, puedes priorizar la frescura de un tequila o la profundidad en boca de un buen mezcal.
El secreto detrás de un buen cóctel: origen, calidad y sostenibilidad
El boom de la Margarita ha despertado una curiosidad sin precedentes por el detrás de escena del agave. Conceptos como cocción lenta, molienda y fermentación natural dominan hoy las conversaciones de los amantes de la coctelería, alineándose con las tendencias globales de transparencia y sostenibilidad.
Las marcas que privilegian el agave cultivado en altura y los métodos artesanales lideran este movimiento. Al final, más que celebrar una fecha efímera, la Margarita moderna es el símbolo de una evolución cultural: un clásico incombustible para una nueva generación de colombianos que no solo quiere beber, sino entender, experimentar y disfrutar con verdadera intención.