El estilo de la Reina Isabel II: moda como herramienta de comunicación y estabilidad institucional
Estilo de Isabel II: moda como comunicación y estabilidad

El estilo de la Reina Isabel II: moda como herramienta de comunicación y estabilidad institucional

Este martes, 21 de abril, la Reina Isabel II habría cumplido 100 años, y la familia real británica le rindió un sentido homenaje en lo que habría sido su centenario. La monarca, quien ostentó el reinado más largo en los mil años de historia de la familia real británica, enfrentó crisis sociales, escándalos familiares y problemas de salud en sus últimos años, dejando un legado que trasciende lo político para adentrarse en el mundo de la moda.

Un ícono de la moda con propósito

Isabel II será recordada como un ícono de la moda, destacándose en sus apariciones públicas por trajes coloridos, generalmente vestidos por debajo de la rodilla y abrigos del mismo tono. Su paleta incluía desde pasteles hasta metálicos, complementados con sombreros a juego, guantes y sus emblemáticos bolsos de mano de la marca Launer. Se dice que poseía más de 200 bolsos y los utilizaba para enviar señales a su equipo, como cambiarlo de mano si necesitaba ser rescatada o colocarlo en un lugar específico de la mesa si deseaba retirarse pronto.

El reinado de Isabel II coincidió con transformaciones significativas en la moda del Reino Unido. "Desde el declive de la sastrería de la corte, pasando por el auge de la alta costura y el posterior surgimiento de los diseñadores británicos modernos", explica Viviana García en una nota de la agencia EFE. La monarca comprendía el poder comunicativo de la ropa y la empleaba estratégicamente para mostrar respeto durante visitas de estado, eligiendo colores que reflejaban las banderas de los países visitados.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Estabilidad institucional a través del vestuario

Lays Balli, experta en moda, señala que la reina también usaba su vestuario para no perderse entre la multitud, de ahí sus característicos sombrillas transparentes con bordes a juego con su ropa, permitiendo que fuera fácilmente identificable. Según la periodista de moda Luz Lancheros, la imagen constante de Isabel II proporcionaba estabilidad institucional. "La figura del monarca no cambia ni se somete a la moda por temas políticos. Es reconocible y eso daba imagen de solidez", afirma Lancheros.

Angela Kelly, su estilista por más de dos décadas, no seguía reglas estrictas pero respetaba etiquetas y protocolos. La reina mantuvo fidelidad a un estilo basado en siluetas clásicas y atemporales, donde los colores y accesorios, especialmente broches y sombreros, marcaban la diferencia. Las faldas escocesas fueron una constante en su vestuario, usadas desde su infancia hasta su fallecimiento, acompañadas de suéteres tejidos y pañoletas para días de campo.

Permisos creativos y elementos infaltables

Aunque predominaban los looks unicolor, Isabel II ocasionalmente tomaba "riesgos" como un top de rombos bordados en lentejuelas con falda amarilla brillante, o un abrigo de leopardo. Tatiana Moreno, asesora de imagen, describe su estilo como "adecuado, sereno, impecable, diplomático, elegante, divertido y colorido". Los permisos creativos se manifestaban a través del color, expresando la mujer detrás de la figura real.

Sus elementos infaltables incluían:

  • Trajes y vestidos simples monocromáticos que contrastaban con joyas reales, generando sensación de estabilidad y esperanza.
  • Bolsos pequeños con asas grandes para colgar cómodamente en su antebrazo, llevando solo cuatro objetos, sin billetera ni teléfono.
  • Sombreros de no más de 15 centímetros de alto para evitar enredos.
  • Collar de perlas, un gesto que honraba a su madre y abuela.

Fiel a su país, la mayoría de sus proveedores de sombreros, paraguas, guantes, zapatos y bolsos eran ingleses, excepto los pañuelos Hermés que usaba en actividades no oficiales. Solo utilizó tres modelos de bolsos durante su reinado.

Legado y exposiciones

Norman Hartnell diseñó su vestido de novia y traje de coronación, este último hecho de seda marfil bordada con 10.000 perlas. La reina aprobaba personalmente cada boceto y muestra, mostrando interés particular en tejidos como la seda de Singapur. En 2018, asistió a su primera Semana de la Moda de Londres, sentándose junto a Anna Wintour.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Como parte de las celebraciones por su natalicio, la Galería del Rey en el palacio de Buckingham presenta "La reina Isabel II: Su vida con estilo", una exposición con 200 piezas que recorren su vida a través de la moda, desde su nacimiento en 1926 hasta su muerte en 2022. La muestra, abierta hasta el 18 de octubre, incluye abrigos, vestidos, accesorios y joyas que encapsulan su legado perdurable en la moda real.