La rivalidad que dividió el mundo de la salsa
La muerte de Willie Colón, ocurrida el sábado 21 de febrero en Nueva York a los 75 años, ha conmocionado profundamente al universo salsero. Considerado uno de los arreglistas más influyentes del género, su fallecimiento ha reavivado el recuerdo de una de las enemistades más emblemáticas de la música latina: su prolongado conflicto con el también legendario Rubén Blades.
Los inicios de una colaboración histórica
La relación entre ambos artistas se forjó bajo el sello discográfico Fania Records, fundado en 1964 por Johnny Pacheco y Jerry Masucci. Su colaboración comenzó en 1975 con la canción 'El Cazanguero' y se consolidó en 1977 con su primer álbum conjunto 'Metiendo Mano!', que incluía 'Pablo Pueblo', un relato sobre la vida obrera que dio origen al movimiento de "salsa con consciencia social".
"El dúo fue fundamental, la prueba es lo que grabaron. Sobre todo el LP 'Siembra', donde se refleja ese concepto de letras que hablan de la realidad de un continente de lucha, de resistencia y de banderas", explicó el investigador musical panameño Mario García Hudson.
La cumbre creativa y la ruptura
En 1978, Colón y Blades crearon su disco más exitoso, 'Siembra', con temas icónicos como 'Pedro Navaja' y 'Plástico'. En 1980 presentaron 'Maestra vida', una ópera salsera que narraba la sociedad latinoamericana a través de personajes de barrios populares. Juntos sentaron las bases de un subgénero salsero que se alejaba de las letras tradicionales de amor para contar historias crudas de la realidad urbana.
Sin embargo, la colaboración se enfrió en la década de 1980 cuando ambos emprendieron carreras en solitario. Su último álbum conjunto fue 'Tras la Tormenta' en 1995, pero la ruptura definitiva ocurriría años después.
El conflicto financiero que endureció la enemistad
El punto de quiebre llegó en 2003, tras un concierto en el Estadio Hiram Bithron de San Juan para celebrar los 25 años de 'Siembra'. Willie Colón acusó públicamente a Rubén Blades de no pagarle la suma de dinero convenida para la presentación.
Blades, quien también es abogado y fue ministro de Turismo de Panamá, explicó que para el evento -producido por los puertorriqueños Ariel Rivas y César Sainz- cobraría 350.000 dólares. Tras pagar gastos de hotel, músicos y pasajes aéreos, dividiría el sobrante equitativamente con Colón. Sin embargo, Blades aseguró que solo recibió 68.000 dólares.
La disputa escaló hasta los tribunales cuando Colón demandó a Blades en mayo de 2007, alegando que le debía 115.000 dólares por honorarios del concierto. Finalmente, en 2013, un juez puertorriqueño falló a favor de Blades, determinando que la promotora del concierto había recibido el dinero de los artistas y lo utilizó para pagar deudas de la empresa sin autorización.
Un distanciamiento que nunca se superó
La enemistad perduró por más de dos décadas, aunque ambos continuaron presentándose en Puerto Rico por separado. En 2025, reconocidos salseros expresaron su anhelo de que los artistas hicieran las paces y se reunieran para grabar al menos una canción, un deseo que nunca se materializó.
Pese al distanciamiento, tras confirmarse la muerte de Colón, Rubén Blades dedicó breves palabras a su antiguo compañero en redes sociales: "Acabo de confirmar lo que me resistía a creer: Willie Colón efectivamente ha fallecido. A su esposa Julia, a sus hijos, familia y seres queridos envío mi sentido pésame", prometiendo ampliar sus comentarios más adelante.
La historia de Colón y Blades representa no solo una de las colaboraciones más fructíferas de la salsa, sino también una de las rivalidades más duraderas, marcando profundamente la evolución del género y dejando un legado musical incomparable que continúa resonando en el corazón de los salseros alrededor del mundo.