La música tradicional colombiana está de luto. Sonia Bazanta Vides, conocida artísticamente como Totó la Momposina, falleció este 19 de mayo de 2026 a los 86 años. La cantora, compositora y bailarina dedicó su vida a preservar y difundir el folclor del Caribe colombiano, llevando ritmos como la cumbia, el bullerengue y la chalupa a escenarios de todo el mundo.
Una vida marcada por la música y la migración
Totó nació en 1940 en Talaigua, un pequeño pueblo cercano a Mompox, en el departamento de Bolívar. Creció en un hogar donde los tambores, las gaitas y los cantos afroindígenas eran parte de la vida cotidiana. Su familia migró primero a Barrancabermeja, luego a Villavicencio y finalmente a Bogotá, donde se establecieron en el barrio Siete de Agosto. A pesar del cambio de entorno, su madre, Libia Vides de Bazanta, fundó un grupo de danza que llegó a presentarse en el programa televisivo Ritmos y verbos de América en la década de 1950.
Forjando un legado desde la capital
En Bogotá, la familia Bazanta convirtió su hogar en un espacio de encuentro para músicos costeños, como los hermanos López, los Gaiteros de San Jacinto y Luis Enrique Martínez. Allí, Totó aprendió que el folclor era comunidad y resistencia. En 1964 fundó su propio grupo musical, con el que empezó a difundir los sonidos tradicionales del Caribe en una ciudad que aún veía esa música como algo exótico.
Colaboraciones y reconocimientos
Junto a la antropóloga Gloria Triana, Totó recorrió pueblos del Caribe para documentar y preservar tradiciones populares. Participó en programas como Noches de Colombia y Yuruparí, que ayudaron a visibilizar la diversidad cultural del país. En 1982 fue invitada por Gabriel García Márquez a la celebración de su Premio Nobel en Estocolmo. Décadas después, recibió el Premio Especial a la Excelencia Musical de los Latin Grammy (2018) y el Premio Toda una Vida de WOMEX.
Internacionalización sin perder raíces
Totó se radicó en Europa desde 1995 durante cerca de una década, donde encontró mejores condiciones para vivir de su arte. Llevó la cumbia, el bullerengue y otros ritmos a festivales internacionales, teatros y escenarios multitudinarios. Su voz áspera y profunda cautivó a audiencias que no entendían las palabras, pero sí la fuerza de su interpretación.
Últimos años y despedida
En 2022, Totó se retiró de los escenarios debido a una afasia asociada al deterioro cognitivo. Su última presentación fue en el Festival Cordillera, en Colombia. Pasó sus últimos años entre México y Colombia, enfrentando dificultades económicas y de salud. A pesar de ello, su legado permanece intacto. Hoy, Colombia despide a una de sus grandes guardianas culturales, pero su canto sigue vivo en las plazas, las ruedas de bullerengue y las gaitas de las fiestas populares.



