Amaranta Hank lanza duras críticas contra dinámicas de La Casa de los Famosos Colombia
La visita del presentador Andrés Altafulla al programa La Casa de los Famosos Colombia ha desatado una nueva polémica en las redes sociales, donde numerosos televidentes han calificado como excesivas varias dinámicas implementadas dentro del concurso. Entre las voces más destacadas en esta crítica se encuentra la de Amaranta Hank, ex actriz porno, escritora y congresista electa, quien ha cuestionado duramente lo transmitido al aire durante los últimos episodios.
Dinámicas controvertidas dentro del reality
Esta semana, el participante Eidevin López asumió el rol de "líder tirano", mientras que Andrés Altafulla ingresó como "líder consejero". Desde ese momento, ambos han propuesto diversas pruebas y castigos para el resto de concursantes, advirtiendo que quienes no acaten las órdenes deberán enfrentar consecuencias dentro del juego.
Sin embargo, varias de estas actividades han sido calificadas por usuarios como humillantes y degradantes. Uno de los momentos más comentados muestra a Altafulla junto a López, Juanda Caribe y Tebi Bernal encerrando a Mariana Zapata en una especie de "cárcel" improvisada. Según el video difundido masivamente en redes sociales, le retiraron el colchón del catre y arrojaron agua en el suelo para impedirle sentarse con comodidad.
La reacción contundente de Amaranta Hank
Tras la viralización del clip, Amaranta Hank reaccionó con un mensaje directo y sin ambigüedades. "Asqueroso, humillante, un acoso en televisión nacional", escribió la activista, generando un amplio debate entre usuarios que se dividieron entre quienes respaldan completamente su crítica y quienes defienden que se trata de dinámicas propias del formato reality.
La congresista electa continuó pronunciándose sobre el tema y expresó su profundo malestar por otros comportamientos emitidos en el programa. En otra publicación, Hank cuestionó una situación en la que, según su versión, una participante manifestó en repetidas ocasiones no querer ser besada, pero aun así habría sido presionada dentro del contexto del juego.
"Me tiene muy malhumorada que en plena televisión nacional, mientras una mujer dijo en múltiples oportunidades que no quería ser besada, la besen a la fuerza... Eso es una clara violencia sexual", escribió Hank, calificando como especialmente grave que estos hechos se transmitan como entretenimiento para el público colombiano.
Nuevas revelaciones aumentan la polémica
La controversia se intensificó cuando comenzó a circular un nuevo fragmento en el que Altafulla, López y Caribe planeaban una actividad en la que las concursantes debían vestir bikini, jugar billar y atender al líder. Durante la conversación, uno de los participantes sugirió que algunas también le hicieran las uñas como parte de la dinámica.
En el video, Altafulla habría propuesto que, en lugar de traje de baño, usaran ropa playera porque en bikini sería "algo violento". No obstante, Hank cuestionó igualmente la idea subyacente, señalando la contradicción en el discurso del presentador.
"'Bacano, me gusta, me parece un poco violento', dice Altafulla sobre someter a humillaciones a sus compañeras", comentó la activista, criticando lo que considera una naturalización peligrosa de este tipo de dinámicas dentro de los programas de entretenimiento.
Un debate que divide a la audiencia
Las declaraciones de Amaranta Hank se suman a la constante ola de opiniones que rodea al reality, uno de los programas más comentados en plataformas digitales colombianas. Mientras algunos usuarios consideran que se trata de situaciones propias de la competencia y el formato televisivo, otros exigen límites más claros frente a posibles conductas de humillación, presión o acoso.
Por ahora, la producción del programa no se ha pronunciado oficialmente sobre estas críticas específicas, pero el tema continúa alimentando la conversación pública alrededor de lo que ocurre dentro de la casa más vigilada del país. El debate plantea preguntas fundamentales sobre los límites del entretenimiento y la responsabilidad de los medios en la normalización de ciertos comportamientos.
