El futuro del circuito LIV Golf se nubla ante posibles recortes de inversión saudí
El circuito LIV Golf, impulsado hace cinco años con una masiva inversión proveniente de Arabia Saudí, atraviesa actualmente un momento de incertidumbre financiera. Informaciones recientes sugieren una posible reducción en la financiación por parte del Fondo de Inversión Pública (PIF) saudí, lo que ha generado serias dudas sobre la estabilidad a largo plazo de este proyecto que buscó transformar el golf mundial.
La liga alternativa que desafió al PGA Tour
Creada en 2022 como una alternativa innovadora al tradicional PGA Tour, la liga LIV enfrenta ahora interrogantes sobre su continuidad si el PIF decide disminuir su respaldo económico. A pesar de estas preocupaciones, su director ejecutivo, Scott O'Neil, mantiene una postura optimista, insistiendo en que el futuro del circuito está asegurado.
Tras la primera ronda del sexto torneo de la temporada en México, O'Neil reveló que hay cambios estructurales en camino y que el plan diseñado sorprenderá al mundo del golf, manteniendo una posición sólida para el circuito. "Con el crecimiento actual de ingresos, LIV puede convertirse en un negocio rentable a largo plazo", afirmó el ejecutivo, aunque reconoció la complejidad de su gestión.
La inversión saudí: ¿continuará?
Desde su creación, el circuito LIV habría recibido aproximadamente 6.000 millones de dólares del PIF saudí, lo que le permitió competir directamente con el establecido PGA Tour. Para la temporada actual, el fondo autorizó otros 266 millones de dólares, aunque solo en premios el circuito tiene comprometidos 470 millones.
La principal incógnita que enfrenta el proyecto es si el PIF mantendrá ese nivel de inversión a mediano y largo plazo, especialmente considerando posibles cambios en las prioridades económicas saudíes hacia 2030, influenciadas por factores geopolíticos regionales.
Expansión global y planes de crecimiento
Desde que asumió el cargo en enero de 2025, O'Neil -con experiencia previa en la NBA, NFL y NHL- ha impulsado la expansión internacional del circuito, que actualmente cuenta con:
- Catorce eventos en diez países
- Presencia en cinco continentes
- 57 jugadores de diversas nacionalidades
La liga ha cerrado importantes acuerdos con patrocinadores como HSBC, Aramco, Roshn Group, Salesforce y Rolex, generando cerca de 500 millones de dólares en ingresos por este concepto.
Entre los planes confirmados para el próximo año, LIV ya tiene programados cuatro torneos en:
- Riad (Arabia Saudí)
- Hong Kong (China)
- Adelaida (Australia)
- Sudáfrica
Retos y oportunidades futuras
O'Neil ya había advertido previamente que la rentabilidad del circuito podría tardar entre cinco y diez años en materializarse, debido principalmente a las fuertes inversiones en contratos de figuras estelares como Jon Rahm y Bryson DeChambeau. Este último, cuyo contrato finaliza al término de la temporada actual, representa uno de los desafíos de retención de talento que enfrenta la organización.
El director ejecutivo defendió la importancia del circuito para todo el ecosistema del golf, señalando que beneficia a jugadores, televisión y aficionados por igual. Entre las metas ambiciosas del proyecto se encuentran:
- Convertir sus trece equipos en franquicias valoradas en mil millones de dólares
- Aumentar significativamente los ingresos por patrocinio
- Expandirse en mercados emergentes como China, Japón e India
- Construir una audiencia global más allá del mercado estadounidense
El desarrollo futuro del proyecto LIV Golf dependerá crucialmente de la continuidad del apoyo financiero saudí, la retención de sus figuras estelares, y la capacidad de la organización para consolidar su modelo de negocio en un mercado deportivo altamente competitivo.



