La suplencia de Kylian Mbappé en el partido contra el Oviedo y sus posteriores declaraciones en la zona mixta han desatado un fuego cruzado con su entrenador en el Real Madrid, Álvaro Arbeloa. El conflicto surge en un contexto de resultados irregulares, pitos de la afición en el Santiago Bernabéu y la gestión de una plantilla que, según el técnico, exige decisiones basadas en el estado físico y la estructura del equipo.
La versión de Mbappé: 'Soy el cuarto delantero'
Al finalizar el partido contra el conjunto asturiano, Mbappé compareció ante los medios por iniciativa propia tras recibir silbidos de la grada. El atacante francés reveló el motivo, según su perspectiva, de su ausencia en el once titular: "No he jugado de inicio porque el entrenador me ha dicho que soy el cuarto delantero de la plantilla, por detrás de Vinícius, Mastantuono, Brahim y Gonzalo".
A pesar de asegurar que se encuentra al 100% físicamente, el futbolista subrayó que debe acatar las órdenes del banquillo: "Lo acepto y juego el tiempo que tengo. Estaba listo para ser titular, pero es su decisión y no estoy enfadado. Hay que respetarlo". Mbappé insistió en que su objetivo es trabajar para recuperar la jerarquía perdida: "Yo solo tengo que trabajar para ser mejor que Brahim, Mastantuono, Vinícius y Gonzalo para tener minutos".
Arbeloa desmiente al francés y reivindica su autoridad
Arbeloa se sorprendió al conocer las palabras del francés. En una comparecencia ante los medios este viernes, el técnico madrileño negó haber utilizado la expresión citada por Mbappé. "Ni tengo cuatro delanteros ni he dicho semejante frase. No me habrá entendido bien. No sé muy bien qué decir", dijo Arbeloa, que enfatizó que su decisión fue estrictamente técnica y física, dado que el jugador venía de una baja por molestias musculares.
"He hablado con Mbappé antes del partido y no sé qué ha podido interpretar. Alguien que hace cuatro días no ha jugado, hoy no podía empezar", explicó el entrenador. Además, dejó clara su postura sobre la jerarquía en la toma de decisiones: "Soy entrenador y decido quién juega y quién no. Entiendo que mientras esté en la silla voy a decidir quién juega se llame como se llame. Y si no, que espere al siguiente".
El trasfondo de esta tensión incluye el reciente viaje de Mbappé a Cerdeña junto a la actriz Ester Expósito mientras se recuperaba de una lesión, lo que le impidió estar en el clásico contra el Barcelona. Sobre esto, el jugador se defendió: "Tenía la autorización del club. No fui el único jugador de la plantilla que no estaba en Madrid".
Respecto a los abucheos recibidos, Mbappé se mostró resiliente, calificándolos como parte de la vida de un jugador famoso. Por su parte, Arbeloa respaldó a su estrella y a Vinícius, también señalado: "Son dos pilares, los jugadores más desequilibrantes que tenemos. La afición es exigente y seguro que cuando empiecen a hacer goles, volverán los aplausos".



