Dos de la tarde en Miami, pleno Downtown. El bar estaba repleto y no le cabía un brasileño más. Aunque, cómo no, tal cual pasó en México y Guadalajara, había colombianos colados en algunas mesas. Y no uno ni dos: eran varios. Cuando terminó la primera mitad del partido, y Japón iba ganando 1-0, el ambiente era de velorio. El DJ intentó levantar el ánimo y clavó Parado No Bailao. Y aunque uno que otro movía el hombro, la situación no ameritaba ni medio paso. Brasil se estaba quedando fuera del Mundial.
La remontada brasileña
En el segundo tiempo, Brasil reaccionó. Un viejo, con el 10 de Pelé en la espalda, arengaba a los suyos. El equipo logró darle la vuelta al marcador y venció 2-1 a Japón, asegurando su boleto al Mundial 2026. La celebración fue estruendosa: abrazos, gritos y lágrimas de alegría se mezclaron en el bar de Miami.
Presencia colombiana
La presencia de colombianos no fue casualidad. Muchos residen en Florida y aprovecharon la ocasión para ver fútbol de alto nivel. “Es una fiesta del fútbol”, comentó uno de ellos. La mezcla de culturas se sintió en cada rincón del establecimiento.
Impacto del resultado
Con esta victoria, Brasil suma puntos clave en las eliminatorias y se perfila como uno de los favoritos para el Mundial. El partido demostró la garra del equipo, que supo sobreponerse a la adversidad. La afición, tanto brasileña como colombiana, vibró con cada jugada.



