Mientras el mundo del fútbol hablaba de Pelé, Garrincha o el poder de ingleses, alemanes y la extinta Yugoslavia, Cabo Verde recién conoció el significado de tener una selección profesional el 19 de abril de 1978. Sin embargo, no logró afiliarse a la Confederación Africana hasta cuatro años después, siendo considerado un equipo amateur sin relevancia continental.
El camino hacia el primer Mundial
No fue hasta 1992 que Cabo Verde fue tenido en cuenta para la clasificación de la Copa Africana de Naciones. En 2013, participó por primera vez en una Copa África, alcanzando los cuartos de final. En total, solo ha disputado cuatro ediciones de este torneo.
En 2025, gracias al cambio de formato de la FIFA, Cabo Verde logró la clasificación a su primer Mundial, que se celebrará en América del Norte. Venció a Suazilandia 3-0 en el Estadio Nacional de Praia para asegurar su boleto.
El grupo de la muerte: Uruguay y España
En el sorteo, Cabo Verde fue considerado el comodín del grupo, junto a potencias como Uruguay y España. Los favoritos aseguraban que "les pasarían por encima" con jugadores de élite europea, mientras que el mejor futbolista caboverdiano militaba en el Villarreal.
En la primera fecha, Cabo Verde sorprendió al mundo al empatar 0-0 con España. El arquero Vozinha, de 40 años, se convirtió en figura al detener disparos de Oyarzabal, Lamine Yamal, Ferran Torres y Pedri, demostrando que el sueño de hacer algo inolvidable era posible.
El empate ante Uruguay y el pase a octavos
En la segunda fecha, Cabo Verde repitió la dosis ante Uruguay, empatando 2-2. Este resultado arruinó cientos de apuestas y puso a los africanos en el radar mundial. Uruguay decepcionó, y Cabo Verde se coló en los octavos de final para enfrentar a Argentina, campeona del mundo, que veía el partido como un trámite sencillo para Messi y su equipo.
El duelo ante Argentina: a punto de la hazaña
El 3 de julio de 2026 quedará grabado en la historia de Cabo Verde. Por poco, Messi se va del Mundial en sus manos. No solo Vozinha hizo un gran partido, sino que todo el equipo jugó de tú a tú, como si estuvieran acostumbrados a estas instancias. Obligaron la prórroga, y solo en los últimos minutos Argentina logró el 3-2 para clasificar. Aun así, Cabo Verde dejó un recuerdo imborrable, demostrando que no existen equipos chicos en el fútbol.



