La pasión colombiana no conoce fronteras. A miles de kilómetros de Bogotá, Medellín o Barranquilla, miles de aficionados protagonizaron multitudinarios banderazos en México y Estados Unidos en la antesala al debut de la Selección Colombia en el Mundial de 2026. Las calles norteamericanas se tiñeron de amarillo, azul y rojo en una fiesta tricolor inolvidable.
Banderazos en México
En Ciudad de México, el histórico Ángel de la Independencia fue el epicentro de una enorme concentración de hinchas colombianos. Vestidos con la camiseta de la selección, portando banderas y diversos instrumentos, los aficionados se unieron para hacer sentir al combinado nacional más local que nunca. El apoyo fue ensordecedor.
Apoyo desde Estados Unidos
En Estados Unidos, otra de las sedes de la Copa del Mundo, la comunidad colombiana organizó multitudinarios encuentros para alentar a la Selección desde la distancia, previo al partido contra Portugal. Familias, grupos de amigos y barras de aficionados convirtieron hoteles, parques y espacios públicos en puntos de encuentro, ratificando a la hinchada colombiana como una de las más numerosas y apasionadas del continente.
Identidad nacional
Más allá del fútbol, el banderazo se convirtió en una muestra de identidad nacional. Miles de colombianos encontraron en el Mundial una excusa perfecta para reunirse, abrazarse y demostrar que la pasión por la camiseta trasciende fronteras. La Selección Colombia debuta hoy frente a Uzbekistán en el Estadio Azteca de Ciudad de México. Según un modelo de inteligencia artificial de La República, Colombia tiene un 60% de probabilidad de ganar el partido.



