El recorrido de Luka Modric en las Copas del Mundo llegó a su fin. El mediocampista croata disputó su último partido en un Mundial tras la derrota 2-1 de Croacia frente a Portugal en los dieciseisavos de final de Norteamérica 2026, un desenlace que terminó con una emotiva imagen junto a Cristiano Ronaldo, su excompañero en el Real Madrid.
Una carrera mundialista de leyenda
A sus 40 años, Modric cerró una carrera mundialista que lo convirtió en uno de los futbolistas más importantes de la historia de Croacia. En cinco ediciones del torneo acumuló 23 partidos y fue el líder de una generación que llevó a su selección a competir entre las mejores del planeta, con el subcampeonato de Rusia 2018 como el mayor logro de su trayectoria internacional.
Un final marcado por la emoción y la polémica
El compromiso disputado en Toronto estuvo cargado de emociones para el capitán croata. Después de un partido intenso, Croacia creyó haber encontrado el empate en los minutos finales gracias a un remate de Josko Gvardiol. Sin embargo, la acción fue anulada tras la revisión del VAR. La tecnología detectó, mediante el chip incorporado en el balón, un leve contacto previo de Igor Matanovic que dejó en posición adelantada a Mario Pasalic antes de que la jugada terminara en gol. La decisión provocó la frustración de los jugadores croatas y dejó a Modric visiblemente afectado sobre el terreno de juego.
Croacia se había adelantado con un tanto de Ivan Perisic al minuto 53, pero Portugal reaccionó con un penal convertido por Cristiano Ronaldo en el 68 y completó la remontada con un gol de Gonçalo Ramos en el tiempo de reposición.
El abrazo con Cristiano Ronaldo
Una vez finalizó el encuentro, llegó una de las imágenes más simbólicas de la jornada. Cristiano Ronaldo buscó a Luka Modric para fundirse en un abrazo que representó el respeto entre dos futbolistas que compartieron una de las etapas más exitosas del Real Madrid. Ambos conquistaron juntos cuatro títulos de la Liga de Campeones de Europa y fueron piezas fundamentales del equipo español durante varios años.
Tras el partido, Ronaldo reveló el breve intercambio que sostuvo con el volante croata. "Simplemente le dije: 'Felicitaciones por todo, me gustaría volver a verte'. Sigue siendo una leyenda del fútbol", afirmó el delantero portugués ante los medios.
El Mundial que impulsó el Balón de Oro
La actuación de Modric en Rusia 2018 cambió definitivamente su lugar en la historia del fútbol. Después de conducir a Croacia hasta la final, donde cayó frente a Francia, el mediocampista conquistó ese mismo año el Balón de Oro. Con ese reconocimiento rompió una hegemonía histórica, ya que desde 2008 el premio había sido monopolizado por Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Ese galardón también fue el reflejo de una temporada brillante con el Real Madrid, club con el que ganó la Liga de Campeones y el Mundial de Clubes, consolidándose como uno de los mejores organizadores de juego de su generación.
Una carrera construida desde la adversidad
La historia de Modric también estuvo marcada por la superación. Durante su infancia vivió las consecuencias de la guerra de independencia de Croacia, un conflicto que obligó a su familia a abandonar su hogar cerca de Zadar y permanecer durante varios años en un hotel. Esa experiencia moldeó el carácter de un futbolista que nunca destacó por la cantidad de goles, sino por su inteligencia para controlar el ritmo de los partidos. En una entrevista concedida años atrás, Modric reconocía que el reconocimiento para jugadores de su perfil solía llegar con el tiempo, convencido de que el trabajo en la construcción del juego también terminaba siendo valorado.
El legado de Luka Modric con Croacia
Aunque en su último Mundial solo registró dos goles y dos asistencias a lo largo de todas sus participaciones en la Copa del Mundo, la influencia de Modric trascendió las estadísticas. Durante Norteamérica 2026 volvió a demostrar su calidad con pases decisivos, incluido uno que permitió iniciar la jugada del triunfo 2-1 sobre Ghana en la fase de grupos, resultado que aseguró la clasificación croata a los dieciseisavos de final. Junto a futbolistas como Ivan Perisic e Ivan Rakitic, Modric encabezó la generación más exitosa en la historia del fútbol croata.
La eliminación frente a Portugal puso punto final a su aventura mundialista, pero no a su legado. Su despedida quedó simbolizada en un abrazo con Cristiano Ronaldo y en el reconocimiento de todo el mundo del fútbol a uno de los mediocampistas más influyentes de las últimas décadas.



