La selección de Noruega superó por 3-2 a Senegal este lunes y, tras 28 años sin participar en una Copa del Mundo, se clasificó para los octavos de final del Mundial 2026 gracias a otro doblete de su estrella, Erling Haaland, que volvió a marcar las diferencias para su equipo.
Haaland, figura indiscutible
Veintitrés toques y seis pases completados en todo el partido le bastaron a Erling Braut Haaland para firmar su segundo doblete en dos encuentros mundialistas e igualar las actuaciones de Leo Messi y Kylian Mbappé. Este resultado es histórico para el fútbol noruego, que vuelve a estar entre los 32 mejores del mundo.
El partido comenzó como una final, con ambos equipos precavidos, conscientes de que una derrota los perjudicaría más que cualquier otro resultado. Senegal tenía más posesión en algunos tramos, pero generaba menos peligro que Noruega cuando salía al contraataque. Sadio Mané, estrella senegalesa, apenas intimidaba al recibir el balón.
Dominio noruego y error de Koulibaly
Con Martin Ødegaard en la creación, Alexander Sørloth en banda derecha, Antonio Nusa en izquierda y Haaland como referencia ofensiva, el equipo de Ståle Solbakken hacía temblar a Senegal en cada aproximación. El portero Edouard Mendy, del Al-Ahli y excampeón de Champions con el Chelsea, realizó una parada de mérito ante Ødegaard en un mano a mano. Sin embargo, poco antes del descanso, Mendy estuvo a punto de regalarle un gol a Haaland, que envió el balón al palo.
El primer gol llegó de la mano del menos esperado: Marcus Pedersen, lateral derecho que ingresó por lesión de Julian Ryerson a los 13 minutos. El tanto se produjo por un clamoroso error del veterano central Kalidou Koulibaly, cuyo despeje defectuoso dejó el remate en bandeja a Pedersen al primer palo. Con este gol, Senegal encadenó 13 partidos seguidos en la Copa del Mundo encajando al menos un tanto, según datos de la FIFA.
Doblete de Haaland y reacción senegalesa
El segundo gol noruego también tuvo a Koulibaly como protagonista involuntario. Haaland aprovechó un contraataque a campo abierto para picar al espacio y, tras un pase milimétrico de Ødegaard, batió a Mendy por arriba con su habitual tranquilidad. Ya en la segunda mitad, Haaland firmó su doblete personal, esta vez asistido por Patrick Berg, con Mendy lesionado en la jugada y posteriormente sustituido.
En una noche de clima adverso en el MetLife Stadium, no hubo peor huracán que Erling Braut Haaland, quien en este torneo honra a su madre con su apellido en la camiseta y a su padre al jugar en la misma sede mundialista que en 1994. Con sus dos goles ante Senegal y los dos ante Irak, Haaland suma 59 goles en 51 partidos con su selección y encadena 12 encuentros seguidos viendo portería desde noviembre de 2024.
Senegal se despide casi sin opciones
Entre el recital de Haaland, los Leones de Teranga marcaron su primer gol por medio de Ismaila Sarr, asistido por Mané, dándole esperanza al equipo. Sarr, jugador del Crystal Palace, también anotó el 3-2 a pocos minutos del final, pero su doblete fue insuficiente para una Senegal que queda prácticamente eliminada, sin puntos y con un gol average negativo de tres goles a falta de enfrentar a Irak.
En una noche con el 100 % de asistencia según la FIFA, la marea roja noruega hizo vibrar el estadio con cánticos y movimientos de remo de barcas vikingas, que los propios jugadores imitaron al final del partido.



