La selección de Panamá se juega este martes ante Croacia su última oportunidad de seguir con vida en el Mundial 2026, en un partido crucial del Grupo L que se disputará en el estadio de Toronto. Los canaleros, que perdieron dramáticamente sobre la hora ante Ghana en la primera fecha, solo tienen validez la victoria si quieren soñar con avanzar a la siguiente fase. Por el contrario, una derrota los podría enviar a casa si coincide con un triunfo de Inglaterra sobre Ghana, que juegan horas antes en Boston.
Panamá, al borde del abismo
El equipo dirigido por Thomas Christiansen llega con la urgencia de sumar tres puntos. “Croacia es una selección que en los mundiales anteriores ha hecho las cosas muy bien, somos conscientes de eso, pero nosotros estamos preparados para todo tipo de retos y el martes vamos a tener uno bastante difícil y complicado, pero estamos preparados”, declaró el volante panameño Alberto Quintero.
En el Grupo L, Inglaterra y Ghana tienen 3 puntos, mientras que Panamá y Croacia aún no han sumado. En la última jornada, panameños e ingleses se enfrentarán el sábado en Nueva Jersey, mientras que croatas y ghaneses harán lo propio en Filadelfia. Panamá, el único representante de Centroamérica en el Mundial, participa por segunda vez en una Copa del Mundo tras Rusia 2018, donde quedó en último lugar sin puntos. Ahora, busca superar la fase de grupos, un hito histórico para un país donde el fútbol compite con el béisbol y el boxeo como deportes más populares y donde la liga local es semiprofesional.
Duelo por el control del mediocampo
Se espera que el partido sea un duelo por la posesión del balón, con ambas escuadras buscando el ataque sin especular. “Somos una selección que juega muy bien al fútbol (...) sabemos que ellos van a salir a buscar el partido y nosotros también”, afirmó Quintero. Sin embargo, el principal problema para Panamá es la duda del centrocampista Adalberto Carrasquilla, quien arrastra una lesión muscular desde finales de mayo y ya se perdió el debut ante Ghana. Carrasquilla, jugador de los Pumas de México, es una pieza clave en el esquema de Christiansen, un técnico que heredó el fútbol de toque desde su época en el FC Barcelona en los años 90, donde coincidió con Johan Cruyff y Pep Guardiola.
Croacia, con la soga al cuello
Enfrente estará Croacia, que también llega con la necesidad de sumar tras perder 4-2 ante Inglaterra. “Sé que las expectativas son altas por los dos últimos resultados en los Mundiales, y nosotros también tenemos expectativas muy altas”, declaró Luka Modric antes del torneo. Sin embargo, esas expectativas se desvanecerán si Croacia pierde y Ghana derrota a Inglaterra, lo que implicaría la eliminación de la escuadra europea tras dos mundiales consecutivos en el podio (subcampeón en 2018 y tercero en 2022). Los croatas no solo necesitan los puntos, sino también mejorar su imagen, especialmente en defensa a balón parado.
Modric, el eterno líder
Luka Modric, a sus 40 años, disputa su quinto Mundial y está a punto de cumplir 200 partidos internacionales, una cifra solo al alcance de unos pocos. El jugador del AC Milan es el líder indiscutible de una selección que, bajo la dirección de Zlatko Dalic, ha escrito sus páginas más gloriosas junto a Ivan Perisic, Mateo Kovacic y Andrej Kramaric. Aunque Modric no estuvo fino ante los ingleses, donde fue superado en el mediocampo, estuvo gris y provocó un penalti en contra, su participación se anticipa crucial para evitar que Croacia llegue a la última fecha con el agua al cuello. “Ya no tenemos mucho margen de error y ahora ante Panamá y Ghana tenemos que sacar buenos resultados para poder avanzar”, lamentó Dalic.



