La lesión de Raphinha fue la nota negativa del triunfo de Brasil sobre Haití en el Mundial 2026. El extremo del Barcelona, de 29 años, se retiró del campo al filo del descanso del partido disputado en el Lincoln Financial Field de Filadelfia, tras sentir un problema muscular en la región posterior del muslo derecho.
Pruebas médicas confirman lesión muscular
Este sábado, Raphinha se sometió a pruebas médicas que confirmaron una lesión muscular en la región posterior del muslo derecho, según informó la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF). El atacante iniciará un tratamiento intensivo y solo estaría disponible en unos eventuales octavos de final, según indicaron a EFE fuentes de su entorno.
De esta forma, Raphinha se perdería con seguridad el último partido de la fase de grupos contra Escocia, el miércoles en Miami, así como unos posibles dieciseisavos de final.
Un historial de lesiones en la última temporada
Esta nueva lesión se suma a un historial de problemas físicos que ha encadenado a lo largo del último curso con el Barcelona y la selección brasileña. Según datos de la plataforma Transfermarkt, en la temporada 2025/26 ha estado 112 días de baja por lesión, sin contar este último contratiempo, lo que le ha obligado a perderse 24 partidos.
El primer capítulo de su calvario ocurrió a finales de septiembre, cuando sufrió una lesión en el tercio medio del bíceps femoral de la pierna derecha. No volvió a entrenarse con el grupo hasta el 22 de octubre.
Problemas físicos en enero y febrero
Los problemas físicos aumentaron con el cambio de año. En enero, se perdió la final de la Supercopa de España contra el Real Madrid por una lesión en el bíceps femoral de la pierna izquierda. Regresó a finales de ese mes, pero en febrero le diagnosticaron una sobrecarga en el aductor de la pierna derecha que lo obligó a perderse otros tres encuentros con el Barcelona.
Esta lesión en el Mundial 2026 supone un nuevo capítulo en su viacrucis de lesiones, justo cuando era uno de los mejores jugadores de Brasil en el partido contra Haití. Sus compañeros, como Vinícius, se mostraron preocupados al verlo caer al césped.



