Arsenal gana la Premier League tras 22 años de espera
Arsenal gana la Premier League tras 22 años

El Arsenal logró el anhelado título de la Premier League después de 22 largos años de espera, superando tres segundos puestos y las burlas constantes de los aficionados rivales. Durante este tiempo, el club pasó por la salida de Arsene Wenger, uno de sus entrenadores más emblemáticos, quien no pudo romper la sequía de grandes éxitos. También desfilaron técnicos como Unai Emery, pero fue finalmente Mikel Arteta quien encontró la fórmula para alcanzar el campeonato en la liga inglesa.

Un campeonato forjado en la resiliencia

La resiliencia de Arteta y sus jugadores fue enorme. Tuvieron que soportar temporadas casi perfectas para terminar perdiendo ante el dominante Manchester City, y cuando este no estaba en su mejor momento, era el Liverpool el que realizaba una campaña excepcional. El mérito de caer y levantarse una y otra vez, sumado a la paciencia e inversión de la directiva, dio sus frutos este martes cuando el Bournemouth empató contra el City (1-1), asegurando matemáticamente el título para el Arsenal.

Un estilo de juego pragmático y efectivo

El Arsenal ha conquistado su decimocuarto título de liga, situándose a seis del Manchester United y el Liverpool, los máximos ganadores históricos. Sin embargo, lo ha hecho con un estilo de juego que no convence a todos. Este no es el Arsenal de Wenger, combinativo y vistoso; es mucho más pragmático, basado en explotar las debilidades del rival y enfocado en el balón parado y la estrategia. Con los saques de esquina, el equipo ha anotado 18 goles esta temporada, más que ningún otro, hasta el punto de que su estratega, Nicolás Jover, se ha ganado un mural en las inmediaciones del Emirates Stadium.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

A muchos no les convence este enfoque; consideran que la Premier se ha vuelto aburrida e impredecible y detestan que en el estadio del Arsenal se celebren los tiros de esquina como si fueran penaltis. Pero es efectivo. Ganar está por encima de todo para un equipo que, como relataba Nick Hornby en su libro 'Fiebre en las Gradas', en los años 70 y 80 era tedioso y perdedor.

Un equipo sin grandes estrellas, pero con un grupo sólido

No hay una gran estrella en este Arsenal. Hay jugadores de mucha calidad, como Bukayo Saka, Martin Odegaard y Kai Havertz, pero sobre todo lo que hay es grupo. Para que ese grupo esté unido y funcione, lo más importante es la defensa. No es de extrañar que este equipo, con el tridente formado por Gabriel Magalhaes, William Saliba y David Raya, haya sido el menos goleado durante tres temporadas consecutivas. El arquero español ha ganado tres Guantes de Oro seguidos, y pocos dudan de que Gabriel y Saliba son la mejor pareja de centrales del mundo.

A esto se suma un centro del campo sólido, con Declan Rice y Martín Zubimendi como anclas, y con Odegaard y Eberechi Eze como enganches. Arteta ha confiado el ataque a las bandas, con Saka, Noni Madueke, Martinelli y Leandro Trossard, este último convertido en héroe de culto tras su gol al West Ham United. La punta ha quedado para Viktor Gyökeres, que pese a las altas expectativas ha cumplido de cara a puerta, y Havertz, una gran alternativa cuando no está lesionado.

Poco tiene que ver este Arsenal con el de los Thierry Henry, Robert Pirés, Dennis Bergkamp y compañía, pero el objetivo está cumplido. Dos décadas después, la Premier está de vuelta en Highbury. La próxima semana, el equipo intentará ganar por primera vez la Copa de Europa.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar