Violenta batalla campal en Old Firm: aficionados invaden cancha tras derbi Rangers-Celtic
Batalla campal en Old Firm: aficionados invaden cancha

El Old Firm vuelve a vivir episodio de violencia extrema en Ibrox Stadium

La histórica rivalidad entre Rangers F.C. y Celtic F.C., conocida como el Old Firm, registró este domingo uno de sus capítulos más violentos en años recientes. El partido correspondiente a los cuartos de final de la copa doméstica escocesa, disputado en el Ibrox Stadium de Glasgow, terminó con una batalla campal en el terreno de juego que obligó a la intervención masiva de policías y personal de seguridad.

La tensión estalla tras la definición por penales

El encuentro deportivo había finalizado sin goles tras los 90 minutos reglamentarios y el tiempo extra adicional. En la definición desde el punto penal, el Celtic se impuso 4-2, eliminando al conjunto local y sellando su paso a las semifinales del torneo.

Inmediatamente después del último cobro, decenas de seguidores del Celtic invadieron el césped para celebrar la clasificación de su equipo. Esta acción provocó la reacción inmediata de aficionados del Rangers, quienes también ingresaron al campo con la intención de enfrentarse a sus rivales tradicionales.

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Caos total en el terreno de juego

En cuestión de minutos, el escenario deportivo se transformó en un campo de batalla:

  • Cientos de hinchas del Rangers intentaron alcanzar a los seguidores visitantes
  • Se produjeron lanzamientos de objetos y material pirotécnico
  • La policía y personal de seguridad formaron un cordón humano para separar a las dos hinchadas
  • Los aficionados se mantuvieron a ambos lados intercambiando insultos y provocaciones

Las autoridades finalmente lograron restablecer el orden después de varios minutos de tensión extrema, aunque la situación dejó imágenes preocupantes para el fútbol escocés.

Retroceso en las políticas de seguridad

Los incidentes resultan especialmente significativos porque este partido marcaba el regreso de un mayor número de seguidores visitantes a Ibrox. En 2023, las autoridades habían restringido el acceso de aficionados rivales tras una serie de incidentes entre ambas hinchadas.

El duelo copero se planteaba como una prueba piloto para evaluar si era posible ampliar nuevamente el cupo para los seguidores del Celtic en futuros clásicos. Sin embargo, tras los disturbios registrados este domingo, es poco probable que ese plan continúe adelante, representando un retroceso en las políticas de convivencia entre aficiones.

Curiosidades deportivas del encuentro

En lo estrictamente deportivo, el resultado dejó varias paradojas estadísticas:

  1. A pesar de conseguir la clasificación, el Celtic no logró realizar ni un solo disparo a puerta durante los 120 minutos de juego
  2. El Rangers dominó gran parte del partido y acumuló 24 remates, aunque no pudo traducir ese dominio en goles
  3. El conjunto local incluso llegó a celebrar un tanto en la prórroga, pero la acción fue anulada por el VAR por una mano de Emmanuel Fernandez en la jugada previa

Contexto complicado para el Rangers

Para el Rangers, la eliminación supone un golpe duro en una semana particularmente complicada. Apenas unos días antes, el equipo había dejado escapar una ventaja de dos goles y terminó empatando 2-2 frente al Celtic en la liga escocesa, también en Ibrox.

Además, esta temporada presenta un escenario inusual en el fútbol escocés. Por primera vez en muchos años, el dominio histórico de Rangers y Celtic en el campeonato local parece estar en riesgo. El líder actual de la liga es el Heart of Midlothian F.C., lo que abre la posibilidad de que un tercer club rompa la hegemonía de los dos gigantes de Glasgow.

Esta posibilidad sería extraordinaria considerando que entre ambos equipos suman 110 títulos de liga (55 cada uno), y la última vez que otro club ganó el campeonato fue el Aberdeen F.C. en la temporada 1984-1985.

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El episodio de violencia en Ibrox no solo mancha la rivalidad deportiva, sino que plantea serias preguntas sobre la seguridad en los estadios y la convivencia entre aficiones en uno de los clásicos más intensos del fútbol europeo.