El día que Bucaramanga respiró aliviado en el Pascual Guerrero
El sábado 18 de noviembre de 2017 quedó grabado en la memoria del fútbol colombiano como una fecha de angustia y último minuto salvación para el Atlético Bucaramanga. El equipo santandereano, conocido como 'El Leopardo', estuvo técnicamente en la Segunda División durante aproximadamente 50 minutos dramáticos que parecieron una eternidad para sus seguidores.
Un partido con sabor a descenso
En el estadio Pascual Guerrero de Cali, el Atlético Bucaramanga caía 1-0 ante el América en un encuentro correspondiente a la fecha 20 de la Liga Águila II-2017. Los dirigidos por Jaime de la Pava, con figuras como Franco Arizala, John Pérez, Yulián Mejía, Gabriel Gómez y Marlon Torres, no encontraban respuestas futbolísticas ante un rival que administraba el duelo con comodidad y amenazaba con aumentar la ventaja.
Mientras tanto, en Manizales, se desarrollaba otro cotejo crucial para el destino bumangués. Cortuluá, rival directo en la lucha por evitar el descenso, empataba 1-1 ante Once Caldas. Con ese marcador, los tulueños alcanzaban los 133 puntos, igualando a Bucaramanga pero superándolos por diferencia de goles, lo que los colocaba momentáneamente a salvo del precipicio.
El milagro de Manizales
Cuando muchos seguidores del equipo 'auriverde' ya comenzaban a resignarse a una nueva estadía en la B, después de sus experiencias en 1995 y entre 2008 y 2015, ocurrió el giro inesperado. En la última acción del partido en la capital caldense, Miguel Nazarit anotó el 2-1 definitivo para Once Caldas.
La noticia llegó como un balde de agua fría al Pascual Guerrero, pero con efecto contrario al esperado. El portero búcaro James Aguirre, al enterarse del resultado en Manizales, celebró efusivamente como si hubiera marcado un gol, liberando la presión acumulada y el dolor de un posible descenso con el equipo de sus amores.
Consecuencias y evolución posterior
Aquella salvación in extremis marcó un punto de inflexión para la institución santandereana. Al año siguiente, en 2018, el conjunto logró un destacado campeonato en el segundo semestre bajo la dirección de Flabio Torres, con jugadores como Sherman Cárdenas, Michael Rangel, Brayan Rovira y Johan Caballero, llegando incluso a disputar los cuartos de final.
Los años siguientes trajeron altibajos, con campañas discretas que mantuvieron al equipo alejado de los primeros puestos pero evitando nuevamente el fantasma del descenso. En 2022, con Dayro Moreno como goleador y nuevamente Sherman Cárdenas como conductor bajo la orientación de Armando 'El Piripi' Osma, el equipo logró una destacada clasificación en el primer semestre.
Del susto a la gloria
El camino culminaría finalmente con el anhelado título en 2024, cuando un proyecto diferente liderado técnicamente por Rafael Dudamel y con jugadores como Aldair Quintana, Fabián Sambueza, Jéfferson Mena, Fabry Castro, Daniel Mosquera y Freddy Hinestroza alcanzó la estrella el 15 de junio.
Desde entonces, 'El Leopardo' ha mantenido su competitividad, peleando por los primeros puestos de la Liga colombiana y participando en competiciones internacionales como la Copa Libertadores y la Copa Suramericana.
Un reencuentro con historia
Hoy, el cuadro bumangués se enfrenta nuevamente a Once Caldas, aquel 'viejo amigo' que les tendió la mano en 2017. Curiosamente, el equipo caldense mantiene una hegemonía en Bucaramanga, sin perder allí desde 2008.
El presente encuentra a ambos clubes en momentos destacados. Bucaramanga, local en el estadio Américo Montanini, mantiene una racha invicta de 13 partidos y ocupa la sexta posición con 18 puntos. Once Caldas, por su parte, se ubica en la segunda casilla con un partido más disputado y apenas una derrota en sus últimos 15 encuentros.
La historia entre estos dos equipos quedó marcada para siempre aquel noviembre de 2017, cuando un gol en Manizales resonó más fuerte en Santander que en Caldas, salvando a un equipo del abismo y escribiendo un capítulo memorable del fútbol colombiano.



