Lecciones de liderazgo desde el terreno de juego: Del Piero y Wenger en el Foro Económico Mundial
En un conversatorio del Foro Económico Mundial, dos leyendas del fútbol, Alessandro Del Piero y Arsène Wenger, compartieron perspectivas profundas sobre el liderazgo, el fracaso y el aprendizaje, aplicables tanto en el deporte como en los negocios y la vida cotidiana.
El valor de perder para ganar
Del Piero, exfutbolista italiano campeón del mundo en 2006, fue directo al afirmar: "Hay que cometer errores para crecer, hay que perder partidos para ganar partidos". Esta idea resuena con la frase del entrenador colombiano Francisco Maturana en los años 90: "Perder es ganar un poco". Ambos enfatizan que el miedo al fracaso puede paralizar, mientras que asumir riesgos y aprender de las derrotas es crucial para el progreso.
En el contexto empresarial, esto se traduce en fomentar una cultura donde el error no sea penalizado, sino visto como una oportunidad de mejora. Como señaló Del Piero, "a veces lo que más te afecta es lo que te hace crecer", subrayando que las lecciones más valiosas a menudo provienen de los reveses.
La presión como catalizador del crecimiento
Wenger, exentrenador del Arsenal, habló sobre la gestión de la presión en roles de liderazgo: "Se necesita esa fortaleza para gestionar la responsabilidad repentina de llevar el orgullo de todo un país sobre los hombros". Aplicado a los negocios, esto implica desarrollar resiliencia en equipos que enfrentan metas exigentes, como cumplir con nóminas o alcanzar objetivos financieros.
El entrenador francés añadió: "El miedo es la madre de todos los males", instando a los líderes a guiar a los más jóvenes a superar el temor a intentar. Esto refuerza la idea de que la confianza en las propias decisiones se fortalece mediante la experiencia, tanto en aciertos como en fallos.
La alegría y la diversidad en el proceso
Del Piero también destacó la importancia de la alegría y la pasión en el fútbol: "Necesitamos esa alegría, el amor por el juego, el amor por estar juntos... y ya se sabe, a veces se gana, a veces se pierde". Esto refleja cómo, en los equipos de trabajo, fomentar un ambiente positivo y diverso puede mejorar la colaboración y la innovación.
Wenger complementó esto al hablar de la educación como formación de criterio: "La educación consiste en formar criterio del jugador, y eso solo se consigue si es capaz de tomar la iniciativa". En el ámbito empresarial, esto se traduce en empoderar a los empleados para que tomen decisiones informadas y aprendan de sus resultados.
El fútbol como espejo de la vida y los negocios
Estas reflexiones adquieren mayor relevancia ante eventos como la próxima Copa del Mundo, donde 47 equipos experimentarán la derrota mientras solo uno alcanza la gloria. Del Piero recordó su victoria en 2006 como un momento "completo", pero enfatizó que el viaje, con sus altibajos, es lo que crea recuerdos duraderos.
El fútbol, como negocio global que podría valer 8,8 billones de dólares para 2050 según el Foro Económico Mundial, sirve como metáfora poderosa para emprendimientos y liderazgo. Las lecciones compartidas por estas leyendas subrayan que:
- El fracaso puede ser el mejor maestro si se aprende de él.
- La presión bien gestionada fortalece a los equipos.
- La diversidad y la alegría son clave para el éxito sostenible.
En última instancia, como concluyó Del Piero, "ese viaje tiene que ser así", recordándonos que en el deporte, los negocios y la vida, es el proceso de caer y levantarse lo que define el verdadero crecimiento.



