Mundial 2026 en riesgo: EE.UU. exige fianza millonaria para visas de hinchas y jugadores
EE.UU. cobra fianza millonaria por visa para Mundial 2026

Nueva barrera económica para el Mundial 2026: visas con fianza millonaria

La Copa del Mundo de 2026, que se celebrará en Norteamérica desde junio, enfrenta un nuevo obstáculo significativo que podría afectar masivamente la asistencia de aficionados. Según revelaciones recientes, Estados Unidos, país que acogerá gran parte del torneo y la final, está exigiendo fianzas millonarias para otorgar visas de turismo a ciudadanos de varias nacionalidades.

El costo prohibitivo para los hinchas

De acuerdo con información publicada por The Athletic, suplemento deportivo de The New York Times, los aficionados de diferentes países deben depositar hasta $15.000 dólares en pagos de fianzas para obtener una visa de turista que les permita ingresar a territorio estadounidense. Esta medida, implementada bajo cambios en la política migratoria del gobierno del presidente Donald Trump, afecta específicamente a las visas B-1 y B-2, destinadas a negocios y turismo.

"Las dificultades han surgido debido a que los ciudadanos de ciertos países que viajan a Estados Unidos con visas de negocios o turismo están sujetos al pago de fianzas tras los cambios en la política del gobierno", explicó el medio citado. Esta situación crea una barrera económica casi insuperable para miles de hinchas que planeaban asistir al evento deportivo más importante del planeta.

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Los jugadores también en la mira

La polémica no se limita solo a los aficionados. El Programa Piloto de Fianzas para Visas no incluye ninguna cláusula que exima a los atletas que compiten en eventos deportivos importantes como la Copa Mundial. Los jugadores que no tengan visa estadounidense solicitarán principalmente visas B-1 o B-2 durante el torneo, lo que significa que también podrían tener que depositar una fianza.

"El Departamento de Estado indicó que todas las solicitudes de visa serán evaluadas individualmente por los funcionarios", señaló The Athletic. Aunque la política establece que no existe un procedimiento formal para solicitar exenciones, los funcionarios consulares pueden determinar si dicha exención redundaría en beneficio de un interés nacional o humanitario significativo.

La FIFA bajo presión

Ante esta situación, la FIFA estaría presionando en privado a la administración Trump para que haga excepciones para los jugadores. Este requisito para obtener la visa de turismo representa un nuevo dolor de cabeza para el organismo rector del fútbol mundial, que ya enfrenta preocupaciones por la venta de boletas para diferentes partidos.

Según el portal The Touchline, la entidad estaría "preparando campañas de marketing agresivas y promociones de última hora para aumentar el revuelo en torno al próximo Mundial". A pesar de tratarse del primer torneo de 48 equipos en la historia, las ventas de entradas van rezagadas y los estadios están lejos de estar agotados a solo meses del inicio del evento.

La FIFA también estaría considerando posibles ajustes en los precios de las entradas para estimular la demanda y llenar los asientos, en un intento por mitigar el impacto negativo que podría tener la política de visas estadounidense sobre la asistencia al torneo.

Implicaciones para el evento

Esta situación genera múltiples preocupaciones:

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  • Limitación de asistencia internacional: Miles de hinchas de diferentes nacionalidades podrían verse imposibilitados de viajar a Estados Unidos para presenciar los partidos.
  • Impacto económico: La reducción en la asistencia de aficionados internacionales afectaría los ingresos por turismo y venta de entradas.
  • Complicaciones logísticas: Los equipos participantes podrían enfrentar obstáculos adicionales para garantizar la presencia completa de sus plantillas.
  • Ambiente del torneo: La posible disminución de hinchas internacionales podría afectar la atmósfera festiva característica de los Mundiales.

Con menos de tres meses para el inicio del torneo, la resolución de esta polémica se convierte en un asunto urgente tanto para la FIFA como para las autoridades estadounidenses, en un momento donde el fútbol mundial esperaba celebrar una edición histórica y expansiva de su máximo evento.