Los 8 grandes del fútbol colombiano se rebelan contra el reparto igualitario de derechos de TV
Equipos grandes exigen cambio en reparto de derechos de televisión

Los clubes más poderosos del fútbol colombiano exigen un cambio radical en la distribución de ingresos por televisión

Según informaciones de prensa confirmadas por varios periodistas especializados, los ocho equipos más importantes del Fútbol Profesional Colombiano (FPC) han decidido unirse para exigir una modificación sustancial en la manera como se reparten los derechos de televisión. Esta medida representa una verdadera rebelión contra el sistema actual, donde todos los clubes reciben partes iguales independientemente de su rendimiento deportivo o audiencia televisiva.

La bomba informativa que sacude el balompié nacional

El periodista César Augusto Londoño fue el primero en revelar esta información a través de sus redes sociales, donde señaló textualmente: "Los 8 clubes grandes de Colombia decidieron que los derechos de la televisión no se pueden seguir repartiendo por partes iguales. Exigirán que lo que se gane a partir del próximo contrato de TV, se divida por los indicadores internacionales que se manejan en el mundo".

Londoño agregó que estos equipos consideran que esta es la única manera de poder competir en torneos CONMEBOL y que la mayor inversión que realizan debe tener una compensación económica acorde. La noticia ha generado un terremoto en el medio futbolístico colombiano, donde tradicionalmente ha primado la igualdad en la distribución de estos ingresos.

Los ocho rebeldes: quiénes son y qué piden

El también periodista Juan Felipe Cadavid identificó a los ocho equipos involucrados en esta movida:

  • Atlético Nacional
  • América de Cali
  • Millonarios
  • Junior de Barranquilla
  • Independiente Santa Fe
  • Deportivo Cali
  • Independiente Medellín
  • Once Caldas

Cadavid explicó en su programa radial que estos clubes "hicieron una reunión y le dijeron al resto de equipos: 'señores nosotros no cedemos nuestros derechos de imagen, si el nuevo modelo no tiene un tema diferencial por tema de participación internacional, logros y demás'".

El ultimátum y los argumentos de peso

La posición de los ocho equipos es clara y contundente: amenazan con no permitir que sus derechos de imagen entren en el negocio colectivo si a partir del próximo contrato televisivo no se establece un sistema de reparto diferenciado. Argumentan que esta es la única manera de recibir un dinero adicional que les permita competir realmente a nivel continental.

César Augusto Londoño aportó datos contundentes para respaldar la posición de estos clubes: "Los 8 clubes que plantean la gran rebelión en el fútbol colombiano han ganado 90 Ligas de 100 y 138 títulos sumando los internacionales". Estas cifras demuestran la abrumadora superioridad histórica de estos equipos en el campeonato nacional.

El modelo internacional que proponen

Los clubes rebeldes no piden algo extraordinario, sino simplemente aplicar el modelo que ya funciona en las principales ligas del mundo. Según explicó Londoño, el sistema internacional generalmente distribuye los derechos de televisión de la siguiente manera:

  1. 50% entre todos los equipos por igual
  2. 25% según resultados deportivos
  3. 25% según audiencia televisiva

Este modelo premia el rendimiento y la popularidad, creando incentivos para que los equipos mejoren tanto en la cancha como en su capacidad de atraer espectadores.

Las implicaciones para el fútbol colombiano

Esta rebelión de los equipos grandes representa un punto de inflexión histórico para el fútbol profesional colombiano. Por primera vez, los clubes más poderosos se unen para romper contra lo que consideran una "supremacía de equipos chicos que tienen el mismo poder de decisión en las Asambleas".

La discusión promete ser intensa en las próximas semanas, ya que afecta directamente los ingresos de todos los clubes de la primera división. Mientras los equipos pequeños defenderán el sistema actual que les garantiza ingresos estables, los grandes argumentarán que sin una distribución más justa según méritos, el fútbol colombiano nunca podrá competir al nivel de las mejores ligas de América del Sur.

El desenlace de este conflicto podría redefinir por completo el panorama económico del balompié nacional y determinar si Colombia podrá alguna vez tener equipos competitivos a nivel continental de manera consistente.