Flabio Torres deja el banquillo del Boyacá Chicó en medio de crisis deportiva
La Liga BetPlay I continúa mostrando su faceta más implacable con los directores técnicos. En una decisión que ya no sorprende por su frecuencia, Flabio Torres ha sido oficialmente destituido de su cargo como estratega del Boyacá Chicó. La junta directiva del conjunto "ajedrezado" confirmó la salida tras la derrota sufrida el pasado domingo ante Fortaleza con un marcador de 2-1 en el estadio de Techo.
Una situación crítica que precipita el cambio
Este resultado no solo fue un golpe anímico, sino que dejó al equipo en una posición extremadamente delicada. El Boyacá Chicó se encuentra actualmente en la casilla 17 de la tabla de posiciones, habiendo acumulado apenas 4 puntos de los 21 posibles en siete jornadas disputadas. Además, el panorama en la reclasificación del descenso es igualmente preocupante, lo que ha acelerado la decisión de los directivos.
La estadística es verdaderamente alarmante: en apenas siete fechas del torneo apertura, ya son cuatro los técnicos que han perdido su puesto. La lista de destituciones comenzó con Hernán Torres, cuya salida de Millonarios a inicios de febrero sacudió el mercado futbolístico colombiano.
La cadena de despidos en los banquillos
Le siguió en esta desafortunada secuencia Nelson 'Rolo' Flórez en el Cúcuta Deportivo y, más recientemente, Alexis Márquez, quien dejó la dirección de Jaguares de Córdoba tras una estrepitosa goleada. Curiosamente, ese revés fue precisamente ante el ahora equipo sin técnico, el Boyacá Chicó.
La urgencia por sumar puntos, agudizada por el sistema de promedio que rige el descenso, ha acortado drásticamente la paciencia de los directivos en todos los clubes. En el caso específico del Chicó, el equipo registra cinco derrotas en sus siete encuentros, mostrando una irregularidad preocupante.
Un balance negativo pese a momentos de lucidez
Aunque Flabio Torres había logrado una victoria balsámica de 5-0 hace pocos días, demostrando el potencial ofensivo del equipo, la vulnerabilidad defensiva resultó ser su sentencia. Con 12 goles en contra en apenas siete partidos, la solidez en la zaga se convirtió en el talón de Aquiles de su proceso técnico.
Mientras los clubes afectados buscan desesperadamente relevos en los banquillos, la inestabilidad en las direcciones técnicas pone de manifiesto la profunda crisis de resultados que atraviesan varios equipos en este arranque de la temporada 2026. La presión por el rendimiento inmediato parece haber superado cualquier planificación a mediano o largo plazo.
El caso del Boyacá Chicó ejemplifica cómo la combinación de malos resultados, la amenaza del descenso y las expectativas no cumplidas pueden llevar a decisiones drásticas en tiempo récord. El fútbol colombiano vive así otro capítulo de su eterna búsqueda de soluciones rápidas ante problemas estructurales que requieren, paradójicamente, tiempo y paciencia para ser resueltos.



