Los gritos de Sabalenka superan decibeles de concierto y generan polémica en el tenis mundial
Gritos de Sabalenka superan decibeles de concierto en tenis

Los gritos de Sabalenka vuelven a ser noticia: decibeles durante partidos superan a los de un concierto

La número uno del mundo, Aryna Sabalenka, no solo domina el circuito femenino de tenis por sus impresionantes resultados, sino también por una característica particular que divide opiniones: la intensidad extrema de sus gritos en la cancha, capaces de alcanzar niveles sonoros similares a los de un concierto de rock.

Un estilo que genera incomodidad entre rivales

La tenista bielorrusa atraviesa un sólido 2026, sumando títulos importantes y una final en torneos de alto nivel, además de mantenerse durante más de 80 semanas en la cima del ranking de la WTA. Sin embargo, su estilo de juego no pasa desapercibido, especialmente para sus rivales, quienes han manifestado incomodidad evidente por los sonidos que emite durante los puntos.

Uno de los episodios más llamativos ocurrió en el Abierto de Australia, durante su semifinal ante Elina Svitolina. En medio del partido, la jueza de silla decidió sancionar a Sabalenka al considerar que uno de sus gritos fue excesivo y distinto a su habitual, afectando directamente la concentración de su oponente. La decisión derivó en la pérdida inmediata de un punto.

Tras el encuentro, la propia Sabalenka expresó su sorpresa por lo sucedido, asegurando que nunca antes había sido penalizada por este motivo específico. A pesar de la molestia inicial, reconoció que el incidente terminó impulsándola a jugar con mayor agresividad, lo que contribuyó decisivamente a su victoria en sets corridos.

Mediciones impactantes: hasta 113 decibeles

Más allá de la polémica, diversos análisis técnicos han medido la intensidad de los gritos de Sabalenka en hasta 113 decibeles, un nivel comparable al de una sirena de emergencia o a la atmósfera sonora de un concierto de rock en plena ejecución.

El fenómeno no es aislado en el mundo del tenis. El uso de gritos o "gruñidos" ha sido objeto de estudio científico durante años. En el caso particular de la bielorrusa, se estima que acompaña el 100% de sus saques y cerca del 90% de sus golpes desde el fondo de la cancha con estas expresiones sonoras, lo que convierte el sonido en una constante durante la totalidad de sus partidos.

Especialistas en ciencias del deporte explican que esta práctica está directamente relacionada con la activación de los músculos abdominales, lo que permite generar mayor potencia y velocidad en los golpes. En ese sentido preciso, más que una simple excentricidad, se trata de un recurso técnico que puede marcar diferencias significativas en el rendimiento deportivo.

Una tradición ruidosa en la historia del tenis

Aunque Sabalenka es hoy el caso más mediático, no es la primera jugadora en llamar la atención por este aspecto sonoro. En los años noventa, Monica Seles ya generaba incomodidad con gritos cercanos a los 90 decibeles.

Más adelante, Maria Sharapova elevó el registro hasta los 105 decibeles, consolidándose como una de las jugadoras más ruidosas de su época histórica.

El récord absoluto, sin embargo, lo mantiene la portuguesa Michelle Larcher de Brito, quien alcanzó los impresionantes 119 decibeles en Roland Garros 2009, una cifra difícil de igualar incluso en el tenis actual.

A sus 27 años, Sabalenka continúa ampliando su legado deportivo con títulos y consistencia en la élite mundial. Pero, al mismo tiempo, su estilo sonoro sigue generando debate intenso: ¿herramienta válida para potenciar su juego o una distracción que roza el límite del reglamento oficial?