Marino Hinestroza enfrenta primeras críticas en su etapa brasileña con Vasco da Gama
Las primeras críticas han comenzado a llegar para el extremo colombiano Marino Hinestroza en su nueva aventura con el Vasco da Gama del fútbol brasileño. Tras sus tres primeras presentaciones oficiales con el equipo, el futbolista nacido en Colombia ha empezado a ser cuestionado por parte del entorno del club, que esperaba un impacto más inmediato tras su llegada desde el Atlético Nacional.
Un inicio con minutos limitados y bajo rendimiento
El análisis de sus primeras actuaciones revela un panorama de adaptación más que de incidencia decisiva en el campo:
- Estreno en el Campeonato Carioca: Frente al Madureira, Hinestroza jugó 27 minutos en un empate sin goles.
- Debut en el Brasileirão: Contra Chapecoense, su participación se limitó a apenas 10 minutos en otro empate.
- Segunda aparición en el Carioca: En la victoria 2-0 ante Botafogo, sumó 16 minutos desde el banquillo.
En este tramo inicial, el colombiano no ha registrado goles ni asistencias, y aunque ha mostrado energía y disposición para encarar a los rivales, en los escasos minutos que ha tenido no ha logrado desequilibrar ni producir jugadas determinantes para su equipo.
El contexto complejo de adaptación
La situación de Hinestroza se complica por varios factores que van más allá de su rendimiento en el campo:
- Llegó al equipo con poco ritmo competitivo tras su transferencia.
- Se integró a un equipo que compite intensamente en dos frentes simultáneos.
- Cada ingreso desde el banquillo exige respuestas inmediatas en un entorno de alta presión.
- Debe adaptarse a un nuevo país, idioma y dinámica táctica completamente diferente.
Fernando Diniz sale en defensa de su jugador
Ante las crecientes dudas de hinchas y periodistas, el técnico Fernando Diniz ha salido públicamente a respaldar al futbolista colombiano. En rueda de prensa, el estratega brasileño manifestó: "Creo que tiene cierta ansiedad, incluso por su perfil; es un jugador muy enérgico e incisivo al que le gusta mucho enfrentarse a los rivales. Lo que está pasando es normal; creo que es cuestión de tiempo que se sienta más cómodo y pueda desarrollar todo lo que es capaz de hacer".
El caso de Marino Hinestroza se mueve así entre dos polos: la paciencia que solicita su entrenador, quien confía en que el talento del colombiano florecerá con el tiempo, y la impaciencia natural del entorno futbolístico brasileño, que espera ver pronto al extremo desequilibrante que tanto brilló en el fútbol colombiano con Atlético Nacional.
La presión sobre los hombros del jugador colombiano aumenta mientras busca encontrar su mejor versión en una liga tan exigente como la brasileña, donde cada minuto en cancha se convierte en una oportunidad para demostrar el valor de su contratación.