Infantino expresa consternación por incidente racista contra Vinícius en Champions
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, ha manifestado públicamente su profunda consternación y rechazo ante los presuntos insultos racistas dirigidos al delantero brasileño Vinícius Júnior durante el encuentro de la Liga de Campeones entre el Benfica y el Real Madrid. A través de un comunicado oficial difundido en sus redes sociales, el máximo dirigente del fútbol mundial declaró haberse quedado "en shock y entristecido" por los hechos ocurridos en el Estadio da Luz.
Llamado urgente a la acción contra la discriminación
Infantino hizo un llamado contundente a todos los organismos involucrados en el fútbol para que abandonen la pasividad y tomen medidas concretas contra el racismo. "Necesitamos que todos los grupos de interés relevantes pasen a la acción", afirmó el mandatario suizo, subrayando que este tipo de conductas discriminatorias no tienen cabida ni en el deporte ni en la sociedad. La FIFA reafirmó su compromiso inquebrantable para erradicar cualquier forma de intolerancia en los estadios de todo el mundo.
Protocolo antirracista activado durante el partido
El incidente se produjo en el minuto 52 del partido, cuando Vinícius Júnior informó al árbitro francés François Letexier que el jugador argentino Gianluca Prestianni se había referido a él con términos despectivos y potencialmente racistas. Ante la denuncia del delantero madridista, el colegiado detuvo inmediatamente el juego y activó el protocolo antirracista establecido por la FIFA, un gesto que fue ampliamente elogiado por Infantino en su comunicado.
El presidente de la FIFA destacó especialmente la determinación mostrada por Letexier al utilizar los mecanismos reglamentarios para gestionar la crisis en el terreno de juego. "En la FIFA, estamos comprometidos para asegurar que los jugadores, los árbitros y los aficionados son respetados y protegidos", subrayó Infantino, quien reiteró la "total solidaridad" de la organización con las víctimas de racismo y cualquier forma de discriminación.
Respaldos desde diferentes ámbitos del fútbol
La leyenda del Arsenal y comentarista deportivo Thierry Henry mostró su firme apoyo a Vinícius Júnior durante la retransmisión del partido en la cadena CBS. "No me gusta el Real Madrid, pero hoy soy madridista", declaró el francés, añadiendo que lo ocurrido es algo que nunca debería verse en un campo de fútbol. Henry criticó además a quienes intentan justificar los incidentes racistas cuestionando el comportamiento o las celebraciones de las víctimas.
Por su parte, la organización británica Kick It Out, principal asociación contra el racismo en el fútbol del Reino Unido, calificó como "luz de gas" (una forma de manipulación emocional) los intentos de algunos sectores por desviar la atención de la denuncia de Vinícius hacia aspectos secundarios como su forma de celebrar los goles. La entidad insistió en que cuando una persona denuncia discriminación, "la prioridad debe ser escuchar y dar apoyo".
Controversia posterior al partido
El entrenador del Benfica, José Mourinho, generó polémica al cuestionar durante la rueda de prensa posterior al partido la forma en que Vinícius Júnior celebra sus goles, aunque negó que el club portugués tuviera carácter racista. "Le dije has marcado un gol de otro mundo, ¿Por qué lo celebras así?", declaró el técnico, quien aseguró mantenerse independiente ante las versiones contradictorias de ambos jugadores.
Mientras tanto, Gianluca Prestianni, el jugador señalado por Vinícius, ha negado haber proferido insultos racistas contra el brasileño, argumentando que hubo una malinterpretación de lo que el delantero madridista cree haber escuchado. La UEFA ha iniciado una investigación sobre el incidente que podría derivar en sanciones significativas si se confirman los hechos denunciados.
Este episodio reaviva el debate sobre el racismo en el fútbol europeo y pone a prueba los mecanismos implementados por las autoridades deportivas para combatir la discriminación. La firme postura de Infantino y el apoyo mostrado por figuras como Thierry Henry evidencian la creciente intolerancia hacia estos comportamientos en el mundo del deporte.