Italia vive su peor crisis futbolística tras tercera eliminación mundialista consecutiva
La selección italiana de fútbol, tetracampeona mundial, sufrió una nueva y dolorosa eliminación en el repechaje para la Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos, México y Canadá 2026. Bosnia y Herzegovina se convirtió en el tercer verdugo consecutivo de la 'Azzurra' en estas instancias decisivas, tras vencerla en la tanda de penales.
Una década de fracasos que se convierte en tragedia nacional
"No he podido dormir en toda la noche, sigo sin creerme lo que ha pasado. Esto es una tragedia deportiva, una vergüenza", declaró con crudeza Fabio Capello, el exitoso exentrenador italiano de 79 años. El veterano estratega fue contundente al exigir la dimisión de todos los directivos, entrenadores y jugadores de la Federación Italiana de Fútbol.
La situación es particularmente alarmante porque Italia acumula 12 años sin participar en una Copa del Mundo. Lo que comenzó como un tropiezo aislado ante Suecia en 2017 se ha convertido en un fracaso generacional que marca la peor época en la historia del fútbol italiano a nivel de selecciones.
La crónica de una debacle anunciada
El camino de eliminaciones ha sido implacable:
- 2018: Eliminación ante Suecia en Milán
- 2022: Macedonia del Norte deja fuera a Italia en Palermo
- 2026: Bosnia y Herzegovina frustra las ilusiones desde los penales
Capello fue especialmente crítico con la dirigencia: "El problema no es solo de resultados, es estructural. Italia está de luto. Para un país tan futbolero, quedarse fuera por tercera vez es algo muy duro de asimilar". El exentrenador, quien nunca dirigió a la selección italiana, señaló directamente al presidente de la federación y toda su cúpula directiva como principales responsables.
El ocaso de una potencia mundial
Para encontrar la última participación italiana en un Mundial hay que remontarse a Brasil 2014, donde la 'Azzurra' quedó eliminada en primera ronda con solo tres puntos. Esta decepción siguió a la eliminación temprana en Sudáfrica 2010, apenas cuatro años después de conquistar su cuarto título mundial en Alemania 2006.
La situación actual contrasta dramáticamente con aquella gloria. Italia no solo ha fallado en clasificar a tres mundiales consecutivos, sino que lo ha hecho ante rivales considerados teóricamente inferiores, lo que profundiza la crisis de identidad del fútbol italiano.
Mientras Bosnia y Herzegovina celebra su histórica clasificación, Italia enfrenta una profunda reflexión institucional. La exigencia de Capello de "renuncias masivas" resuena en un país donde el fútbol es más que un deporte: es cultura, identidad y pasión nacional ahora herida por tercera vez consecutiva.



