El regreso del motilón: una historia de liderazgo y perseverancia
Los referentes deportivos no solo emergen en los momentos de gloria, sino también en las épocas más difíciles. Para el Cúcuta Deportivo, los últimos años han representado una verdadera prueba de resistencia. El equipo pasó por un descenso administrativo, desapareció temporalmente del fútbol profesional y enfrentó varios años en la segunda división. Finalmente, en 2026, logró su ansiado retorno a la máxima categoría del fútbol colombiano.
Un líder nacido en casa
En este proceso de reconstrucción, Mauricio Duarte se consolidó como la pieza fundamental. El jugador, formado en las divisiones menores del club, asumió el brazalete de capitán y guió al equipo hacia el objetivo del ascenso. "En algún momento me fui siendo un jugador importante, después volví siendo ya un poco más referente, y eso es algo que me llena de orgullo no solo a mí, sino a mi familia", comentó Duarte en entrevista con El Espectador.
El nortesantandereano agregó: "Lo más importante es que se consiguió el objetivo. Creo que el Cúcuta siempre ha querido y tiene que estar en la A, entonces para mí es un motivo de orgullo haberlo conseguido".
Reconocimiento a una trayectoria
La contribución de Duarte no pasó desapercibida. En 2025, sus propios compañeros de profesión lo eligieron como el mejor jugador del Torneo BetPlay en los premios de Acolfutpro. "Esto es para nosotros los jugadores, darnos cuenta del plus que tenemos, la fuerza que tenemos. Es un reconocimiento a todo lo que se ha vivido durante los años", expresó el defensa.
Su carrera profesional comenzó en 2011 vistiendo los colores del equipo de su tierra. Con el paso del tiempo, Duarte se afianzó como dueño de la banda izquierda en el sector defensivo. Además del Cúcuta, ha vestido otras camisetas en Colombia como las del desaparecido Cortuluá, Deportivo Pasto y Águilas Doradas. También tuvo dos experiencias en Argentina, con Defensa y Justicia y Talleres, aunque sin lograr continuidad.
El retorno con una misión clara
A mediados de 2023, Duarte regresó a casa con un objetivo específico: devolver al Cúcuta Deportivo al lugar del que nunca debió salir. Fueron dos temporadas y media de intenso trabajo hasta lograr el ascenso en 2025, cuando el equipo se impuso a Real Cundinamarca en la final del segundo semestre mediante lanzamientos penales.
"Fue algo que siempre soñé: conseguir un título. Se consiguió el torneo de la B. Obviamente uno sueña con un título de Liga, pero son pasos que uno da", reflexionó el capitán.
Los nuevos desafíos en primera división
Sin embargo, el capítulo actual presenta nuevos retos. El ascenso fue motivo de celebración, pero ahora el objetivo es mantenerse en la máxima categoría. El inicio en la Liga BetPlay Dimayor 2026 no ha sido el esperado: tras seis partidos disputados, el motilón todavía no conoce la victoria y apenas suma dos puntos.
Este arranque complicado le costó el puesto al técnico Nelson "el Rolo" Flórez, quien fue reemplazado por el venezolano Richard Páez, quien ya conoce el fútbol colombiano por su paso por Millonarios entre 2010 y 2012.
"Triste por esa decisión que se toma, pero son cosas del fútbol. Ahora hay que poner el pecho a la situación. Nosotros los jugadores somos responsables también de eso, no hay que hacernos a un lado. Y nada, a trabajar. Arrancamos nuevamente de cero y hay que empezar a sumar, para darle a la gente un poquito de tranquilidad", reconoció Duarte sobre la situación actual.
La responsabilidad de un capitán
Con 33 años y más de 200 presencias con la camiseta rojinegra, Duarte siente la responsabilidad de hacer que la espera de su ciudad no haya sido en vano. Busca que este tercer ascenso que consigue con el equipo de sus amores sea el definitivo, el principio de un afianzamiento sostenido en la máxima categoría.
Por eso, cada partido se vuelve crucial, especialmente los enfrentamientos contra rivales directos en la lucha por la permanencia. El estadio Armando Maestre Pavajeau se convierte en el escenario donde los rojinegros buscarán esa primera victoria que marque el inicio de una nueva etapa.
Humildad ante el reconocimiento
A pesar de su importancia dentro del equipo y de haber sido fundamental en el mejor momento del club en la última década, Duarte mantiene una postura humilde cuando se habla de su figura. "Simplemente intento dar lo mejor de mí en cada partido, cada vez que me coloco la camiseta", afirmó.
Y agregó: "Creo que ídolos son los que quedaron campeones. Ojalá algún día Dios me premie con un título de Liga. Es difícil, pero no es imposible. Creo que soy un trabajador más, un jugador más, orgulloso de pertenecer al Cúcuta Deportivo".
Mientras tanto, el equipo enfrenta el desafío inmediato de mejorar su posición en la tabla, donde actualmente ocupa el último lugar en los promedios, situación que lo pondría en riesgo de descenso junto al Boyacá Chicó. La hinchada motilona espera que el liderazgo de Duarte y el nuevo comando técnico puedan revertir esta complicada situación.



