Mundial 2026 enfrenta críticas por precios exorbitantes y desafíos logísticos
A solo 100 días del inicio del Mundial de fútbol 2026 en Norteamérica, las 11 sedes estadounidenses se preparan para acoger la mayoría de los partidos, mientras los aficionados enfrentan precios récord en entradas y alojamientos. México, Canadá y Estados Unidos recibirán del 11 de junio al 19 de julio de 2026 el torneo masculino más caro de la historia, que también se prevé como el más multitudinario hasta la fecha.
Demanda sin precedentes y precios estratosféricos
La FIFA ha anunciado haber recibido aproximadamente 500 millones de solicitudes de entradas para los 104 partidos del torneo, la primera edición con 48 selecciones participantes. Esto representa un promedio de alrededor de 5 millones de solicitudes por encuentro, para estadios con capacidad aproximada de 70.000 asientos.
El partido entre Colombia y Portugal, que cerrará la fase de grupos el 27 de junio en el Hard Rock Stadium de Miami, ha sido el más solicitado según la FIFA. Le siguen México-Corea del Sur, la final en Nueva York/Nueva Jersey y el partido inaugural México-Sudáfrica.
Las entradas para el duelo Colombia-Portugal se vendieron inicialmente entre 265 y 700 dólares en la lotería de la FIFA, pero en canales no oficiales como StubHub los precios han escalado dramáticamente. Actualmente, el ticket más económico ronda los 2.300 dólares, mientras que los asientos VIP alcanzan aproximadamente 38.000 dólares.
Alojamientos inaccesibles para el aficionado promedio
La situación con los hoteles es igualmente preocupante. En Kansas City, donde Argentina debutará contra Argelia el 16 de junio, más del 70% de los alojamientos ya están agotados en Booking.com para las noches relevantes. Los pocos disponibles oscilan entre 700 y 5.000 dólares para dos noches.
En la sede de Nueva York/Nueva Jersey, donde Brasil debutará contra Marruecos el 13 de junio, la mitad de los hoteles cerca del MetLife Stadium están completos. Los que mantienen disponibilidad tienen precios entre 2.300 y 7.100 dólares. Para la final del 19 de julio, solo quedan unos 200 alojamientos de más de 1.600 normalmente disponibles en Nueva York, con precios que alcanzan los 8.000 dólares en Nueva Jersey.
Críticas internacionales y desafíos adicionales
Los precios han generado una fuerte crítica internacional. Football Supporters Europe (FSE), una de las principales asociaciones de aficionados europeos, los describió como "una traición monumental a la tradición de la Copa del Mundo".
Además de los costos de entradas y alojamientos, los aficionados internacionales enfrentan otros desafíos económicos:
- Vuelos por todo el continente norteamericano
- Gastos y dificultades con visados para entrar a Estados Unidos
- Polémicas con cuerpos de inmigración como ICE
- Precios elevados de restauración en el país
Problemas logísticos y controversias organizativas
La FIFA también enfrenta diversos problemas logísticos y de organización en los meses previos al torneo:
- Cambios en los precios de las entradas
- Solicitudes de Irán y Egipto para no disputar el partido del orgullo LGTBIQ+ programado para el 26 de junio en Seattle
- Desafíos en la coordinación entre las tres naciones anfitrionas
El balón oficial del torneo, llamado Trionda, incorpora elementos emblemáticos de los tres países organizadores: estrellas de Estados Unidos, la hoja de arce canadiense y el águila mexicana, simbolizando la unión continental que caracteriza esta edición histórica del Mundial.
