El inusual lugar donde un narrador colombiano vivió la histórica goleada de Brasil
En una confesión que dejó perplejos a sus oyentes, el reconocido narrador deportivo Eduardo Luis López, conocido como 'Toxi', reveló el peculiar escenario donde presenció uno de los partidos más recordados -y dolorosos- de la historia de la Selección Colombia.
Una anécdota que surgió en medio del programa radial
La revelación se produjo durante su programa radial junto a Juan Felipe Cadavid, cuando un seguidor solicitó un saludo especial para quienes se encontraban "moteleando". Ante los comentarios jocosos de Cadavid sobre cómo alguien podría estar pendiente del fútbol en esas circunstancias, López soltó la bomba:
"Yo me vi un partido en un motel", confesó entre las risas de su compañero de cabina, agregando inmediatamente: "Nunca se me olvida...".
La estrategia para no perderse el encuentro
Cuando Cadavid mostró su incredulidad, el experimentado relator explicó con detalle su metodología: "Era ya o ya... todo fue antes, durante y después". Con una sonrisa pícara, añadió: "Uno puede repartir sus fuerzas, tiene previo y post para repartir sus energías", respondiendo así a quienes cuestionaban cómo podría concentrarse en los 90 minutos de juego.
El partido que nunca olvidará
Al ser presionado para revelar de qué encuentro se trataba, López no dudó en identificarlo: "Te digo una cosa: qué goleada... fue el partido de Londrina, el 9-0". Se refería al Preolímpico de 1964 donde Brasil, con un equipo que incluía a leyendas como Pelé y Garrincha, aplastó a Colombia con un contundente 9-0.
Cadavid, recuperándose de la sorpresa, le respondió con ironía: "Usted fue de los poquitos colombianos que pasó bueno en esa goleada", reconociendo que mientras millones de compatriotas sufrían aquella humillación deportiva, López tenía otras prioridades en ese momento.
Un recuerdo único en la historia del fútbol colombiano
Como bien señaló Juan Felipe Cadavid, Eduardo Luis López debe ser uno de los pocos colombianos que pueden recordar aquella histórica paliza con cierta... digamos, distracción. Mientras la selección nacional sufría uno de sus peores momentos en cancha, el narrador encontraba la manera de combinar sus pasiones de forma creativa.
Esta anécdota no solo revela el lado humano y desenfadado de una figura pública del deporte colombiano, sino que también añade un capítulo curioso a la ya dolorosa memoria de aquel 9-0 que quedó grabado en la historia del fútbol nacional como una de las derrotas más abultadas y recordadas.
