Noruega impone su dominio en el medallero de Milán-Cortina 2026
Los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026, que culminarán el próximo 22 de febrero, están mostrando tendencias claras en el medallero general, confirmando el poderío de las potencias tradicionales en deportes de nieve y hielo. A una semana del cierre oficial, la competencia no solo refleja jerarquías históricas bien establecidas, sino también sorpresas que están dando forma a una edición particularmente vibrante y disputada.
El liderazgo indiscutible de Noruega
La delegación de Noruega lidera con absoluta autoridad el medallero general, acumulando 12 medallas de oro, destacándose tanto en cantidad de preseas doradas como en el total de medallas obtenidas. Fiel a su impresionante tradición invernal, el país escandinavo ha cimentado su dominio especialmente en disciplinas como el esquí de fondo y el biatlón, donde históricamente ha marcado diferencias significativas. Su regularidad y consistencia en el podio le han permitido abrir una brecha considerable respecto a sus principales perseguidores, consolidando su estatus como potencia olímpica invernal.
Italia vive unos Juegos históricos como anfitrión
Mientras tanto, el anfitrión, Italia, con ocho medallas de oro, está experimentando unos Juegos Olímpicos verdaderamente memorables. Impulsada por el apoyo masivo del público local y por destacadas actuaciones en esquí alpino y otras pruebas técnicas, la delegación azzurra se ubica cómodamente en el segundo lugar del medallero, firmando hasta ahora una de las mejores actuaciones invernales de toda su historia olímpica. El entusiasmo contagioso del público en las sedes de Milán y Cortina ha sido un factor determinante en el rendimiento excepcional de sus atletas.
La lucha por los puestos de honor
En el tercer escalón del medallero, con cinco medallas de oro, aparece Estados Unidos, que ha sumado una cosecha importante de preseas, aunque con menor efectividad en oros comparado con los líderes. La profundidad y versatilidad de su equipo le permite mantenerse en la pelea, especialmente en disciplinas de hielo y snowboard. Muy cerca se encuentran selecciones europeas como Países Bajos, potencia tradicional en patinaje de velocidad (con cinco oros); Suecia (también con cinco); Francia; Alemania y Austria (con cuatro preseas doradas cada una), todas con múltiples títulos y presencia constante en el podio. La paridad competitiva entre estas naciones anticipa una lucha extremadamente cerrada por el tercer y cuarto lugar en la tabla final.
Presencia destacada de Asia y Oceanía
Entre las delegaciones asiáticas, Japón, con tres medallas de oro, ha destacado por su notable regularidad, mientras que China continúa consolidándose como protagonista creciente en pruebas de hielo. Por su parte, Australia ha conseguido medallas clave que la mantienen firmemente dentro del top diez del medallero, demostrando su progreso constante en deportes invernales.
El hito histórico de Brasil
Uno de los momentos más comentados y celebrados de estos Juegos ha sido la actuación histórica de Brasil, que logró su primera medalla de oro en toda la historia de los Juegos Olímpicos de Invierno. Este logro extraordinario marca un antes y un después para el deporte invernal en Sudamérica y amplía significativamente el mapa competitivo de la cita olímpica. El esquiador Lucas Pinheiro Braathen, nacido en Noruega pero de origen brasileño, hizo historia en Italia al ganar la primera medalla olímpica de invierno para cualquier país sudamericano. El atleta, quien amenazó con retirarse en 2023 tras competir por Noruega, regresó al deporte en 2025 para representar a Brasil, el país de origen de su madre. Braathen se llevó el oro en el eslalon gigante, una modalidad similar al eslalon, que consiste en un descenso donde los esquiadores deben atravesar una serie de puertas dispuestas en un recorrido con curvas y arcos estrechos.



