Nuevos monoplazas de Fórmula 1 generan críticas de Verstappen y Hamilton tras test en Baréin
Nuevos F1: críticas de Verstappen y Hamilton tras test en Baréin

Los nuevos monoplazas de Fórmula 1 generan malestar generalizado en el paddock

El Gran Circo de la Fórmula 1 se renovó para esta temporada con un reglamento revolucionario, considerado el más ambicioso en décadas, diseñado para generar mayor emoción en las pistas. Sin embargo, hasta el momento, esta transformación ha provocado más dolores de cabeza que entusiasmo entre los pilotos. Max Verstappen, Lewis Hamilton y Fernando Alonso han alzado sus voces para criticar unos vehículos que, según ellos, son considerablemente más difíciles de manejar en la pista.

Un desafío técnico sin precedentes

Los equipos enfrentaron un reto monumental: construir un monoplaza más pequeño, más ligero y que cumpliera con las nuevas normas técnicas de la FIA. El desafío más significativo radica en el motor. Se dejó atrás la unidad que generaba gran parte de su potencia mediante combustión, estrenada hace doce años, en 2014. Los nuevos motores son vanguardistas, más sofisticados y tecnológicos, con una distribución en la generación de potencia: 50 por ciento gasolina y 50 por ciento eléctrico, que prometían ser los más rápidos de la historia.

Este salto tecnológico ha impactado directamente a los pilotos. Max Verstappen de Red Bull habló sin filtros sobre un problema que se venía gestando tras bambalinas y criticó las nuevas reformas que obligaron a construir lo que para él es "un carro de Fórmula E con esteroides".

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"Para conducirlos no son muy divertidos, para ser honesto. Diría que la palabra correcta es gestión. No es muy Fórmula 1. Se parece más a la Fórmula E con esteroides. Pero el reglamento es el mismo para todos, así que habrá que lidiar con ello", señaló el cuádruple campeón durante los ensayos de pretemporada en Sakhir, Baréin.

Problemas de potencia y gestión energética

A los monoplazas les falta energía para alcanzar velocidades superiores. Un video capturado desde el auto de Nico Hülkenberg de Audi reveló la realidad que enfrentan los pilotos al recuperar energía. El motor del monoplaza se ahogó en la larga recta del circuito, perdió potencia y, con gran esfuerzo, alcanzó los 312 km/h, muy lejos de los 335 km/h que superaban con facilidad los modelos anteriores.

Lewis Hamilton de Ferrari, otro de los grandes campeones en la grilla, también expresó su inconformidad con la nueva reglamentación y reveló su descontento con un monoplaza extremadamente complicado de manejar y gestionar.

"Tiene mucha menos carga aerodinámica que los coches anteriores. Delante, detrás, es mucho menos que antes. El coche es más corto y ligero, es más fácil acercarse a otros coches… es bastante divertido, es como un coche de rallys. Por ahora vamos más lentos que un GP2, ¿no? Pues se parece a… eso", comentó el británico.

La pérdida del protagonismo del piloto

Fernando Alonso de Aston Martin, quien vive su propio calvario en la escudería, indicó que el piloto está perdiendo protagonismo al manejar estos monoplazas que llevan al límite la gestión de la energía eléctrica.

"Son épocas diferentes. Toda esta gestión de la energía, sin duda, le quita un poco de ese 'desafío puro' al piloto. Ahora no se trata de tomar riesgos. Ahora el juego va de tener más energía disponible. Metemos toda la potencia en las rectas y, al llegar a las curvas, no queremos desperdiciarla. Así que, al final, lo que pasa es que por las curvas vamos bastante despacio para guardar toda la energía y tenerla disponible en la recta. Pero claro, al ir más lento en las curvas, la función principal del piloto se está perdiendo un poco", explicó el español.

En contraste, Lando Norris, actual campeón de Fórmula 1, fue más benévolo y recalcó que este "es un reto divertido para los ingenieros y los pilotos".

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Resultados de los test y perspectivas futuras

Kimi Antonelli de Mercedes fue el más veloz en el último día de los test de Baréin, registrando un tiempo de 1 minuto, 33 segundos y 669 milésimas, casi cuatro segundos más lento que el tiempo logrado el año pasado por Oscar Piastri de McLaren, quien rodó en 1 minuto, 29 segundos y 841 milésimas para conseguir la pole en Sakhir.

Los nuevos monoplazas aún tienen un enorme margen de mejora, pero las escuderías deben trabajar intensamente para encontrar el equilibrio perfecto y explotar la potencia de unos motores que continúan generando dudas entre los pilotos. La temporada promete ser un campo de pruebas donde la adaptación y la innovación serán clave para superar estos desafíos técnicos.