Periodista deportivo Abel Pérez fallece por infarto mientras cubría torneo en Bogotá
Periodista Abel Pérez muere por infarto cubriendo torneo en Bogotá

Periodista deportivo Abel Pérez fallece por infarto mientras cubría torneo en Bogotá

La comunidad periodística de Barranquilla y el deporte colombiano están de luto tras el fallecimiento del periodista deportivo Abel Pérez Cassiani, quien perdió la vida por un infarto mientras se dirigía a cubrir un torneo de fútbol aficionado en Bogotá.

Un viaje trágico a la capital

Abel Pérez, conocido cariñosamente como "Abelito" entre sus colegas, había viajado por tierra desde Barranquilla hasta Bogotá para cubrir un torneo de fútbol aficionado donde participaba la selección del Atlántico. Su gran pasión por el periodismo deportivo lo llevaba constantemente a estos eventos, donde documentaba con entusiasmo el talento local.

Tras su arribo a la capital colombiana, había quedado en encontrarse con su compañero de fórmula, Arsenio Estrada, en la sede de los juegos ubicada en la localidad de Fontibón. Sin embargo, Abel nunca llegó al punto de encuentro.

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La emergencia médica en el taxi

Durante el trayecto en taxi, el periodista se desmayó repentinamente, lo que obligó al conductor a trasladarlo de urgencia al hospital más cercano de esa localidad. Al notar la ausencia de su colega, Arsenio Estrada comenzó a llamar insistentemente a su teléfono celular.

En una de esas llamadas, contestó una enfermera del centro médico quien informó que Abel había llegado en mal estado y solicitó que alguien se presentara con urgencia en el hospital. Estrada acudió inmediatamente, pero nunca imaginó que encontraría la devastadora noticia de que su amigo había fallecido producto de un infarto masivo, incluso antes de llegar a la clínica.

La dolorosa noticia en Barranquilla

La información llegó a Barranquilla en dos partes. Primero, a través del colega Ricardo Ordóñez, quien informó a las 9:59 am del lunes festivo en un grupo de WhatsApp de periodistas deportivos barranquilleros que Abel se había desmayado y había sido trasladado a una clínica.

Diez minutos después, llegó la noticia fatal a través de José Hugo Illera, quien confirmó lo que Arsenio Estrada ya había comunicado: Abel Pérez había fallecido. El impacto entre la comunidad periodística fue comparable, según testimonios, a los nocauts fulminantes del legendario boxeador colombiano Pambelé.

Una trayectoria marcada por la pasión

Abel Pérez era egresado de Comunicación Social-Periodismo de la Universidad Autónoma del Caribe y había comenzado su carrera periodística alrededor de 1998. En sus inicios, también destacó como futbolista talentoso, siendo apetecido por varios equipos universitarios y participando activamente en torneos intermedios locales y nacionales.

Su especialización en el periodismo deportivo lo llevó a cubrir principalmente el fútbol aficionado, donde se ganaba el cariño y respeto de jugadores, entrenadores y colegas por su profesionalismo y calidez humana.

El periodista polifacético

En una etapa de su vida, enfrentando las dificultades económicas que muchos periodistas independientes experimentan, Abel aceptó un trabajo como guardaparques ofrecido por su amigo Alberto Salah, quien en ese entonces era gerente del Foro Hídrico (hoy ADI).

Con su característica sonrisa de oreja a oreja, Abel no dudó en aceptar la nueva oportunidad, demostrando una versatilidad admirable al cambiar temporalmente los micrófonos y grabadoras por labores de conservación ambiental. Según testimonios, disfrutaba esta experiencia "como un niño" y siempre mostraba entrega y responsabilidad en todo lo que emprendía.

Los encuentros en las canchas polvorientas

Tras finalizar su contrato como guardaparques, Abel regresó a su verdadera pasión: el periodismo deportivo en las canchas abiertas. Junto a colegas como Carlos Mendoza, Andrés Macías y Tomás Dix, se le podía encontrar en escenarios como Simón Bolívar, Cevillar, Sagrado Corazón, Malambo y otros, cubriendo partidos con el mismo entusiasmo de siempre.

Estos encuentros periodísticos estaban marcados por la camaradería, compartiendo modestas comidas como chicharrón, empanadas o butifarras al pie de las canchas, y ocasionalmente alguna cerveza, siempre con la moderación que caracterizaba a Abel, quien solía advertir a sus amigos: "no te gastes toda la plata, no te vayas a emborrachar".

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Un legado de humanidad y profesionalismo

Abel Pérez será recordado no solo por su trabajo periodístico, sino por su calidad humana, su risa contagiosa y su capacidad para enfrentar cada desafío con optimismo. Colegas y amigos coinciden en describirlo como "un tipo que nunca le hacía mala cara a nada", siempre dispuesto a ayudar y compartir su conocimiento.

Su partida deja un vacío en el periodismo deportivo regional, particularmente en ese segmento del fútbol aficionado que tanto amaba cubrir. Como nota personal del autor, se menciona que incluso en medio de la tristeza, Abel se habría alegrado al saber que su equipo favorito, Junior de Barranquilla, venció al Atlético Bucaramanga, aunque la victoria no se siente igual sin su presencia.