Dimayor impone sanción histórica al Cúcuta Deportivo tras trágicos disturbios
El Comité Disciplinario de la Dimayor ha emitido finalmente su fallo sobre los violentos incidentes ocurridos durante el partido entre Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga, que culminaron con la muerte de un joven hincha visitante y múltiples heridos. La resolución, publicada casi un mes después de los hechos, establece una sanción contundente contra el club local por su responsabilidad en los actos de violencia que empañaron el reencuentro histórico entre ambos equipos.
Los hechos que conmocionaron al fútbol colombiano
El encuentro correspondiente a la tercera fecha de la Liga BetPlay I 2026, disputado el 27 de enero en el estadio General Santander de Cúcuta, terminó con empate 2-2 pero fue completamente eclipsado por la violencia desatada en las tribunas. Según los informes oficiales, desde temprano se registraron enfrentamientos entre aficionados que escalaron rápidamente, incluyendo el uso de armas blancas y el lanzamiento de objetos peligrosos hacia el campo de juego.
Testimonios coincidentes señalan que hinchas del equipo local agredieron sistemáticamente a seguidores visitantes, mientras que el informe arbitral documentó incidentes específicos como el impacto de un objeto lanzado desde las gradas contra un camarógrafo y la interrupción del partido durante dos minutos debido al lanzamiento de un cubo de hielo al terreno de juego.
La tragedia fuera del estadio
La violencia no cesó con el pitazo final. En las inmediaciones del estadio se produjeron nuevos enfrentamientos entre hinchas y autoridades, culminando en los incidentes más graves a varios cientos de metros del escenario deportivo. Fue en este contexto donde perdió la vida un joven seguidor del Atlético Bucaramanga, elevando la gravedad de los hechos a niveles sin precedentes en el fútbol colombiano reciente.
El administrador del estadio posteriormente constató daños en una silla numerada dentro de la tribuna, evidencias físicas de los desmanes cometidos durante aquella fatídica jornada. El club cúcutano, aunque ha expresado su disposición a colaborar con las autoridades, ha intentado distanciarse señalando que los actos más graves ocurrieron fuera del espacio bajo su control directo.
La sanción oficial de la Dimayor
Tras analizar exhaustivamente la documentación presentada por el árbitro, delegados, autoridades y la queja formal del Atlético Bucaramanga, el Comité Disciplinario determinó la existencia de "conductas impropias de espectadores" tipificadas en el Código Disciplinario Único de la Federación Colombiana de Fútbol.
La resolución establece como sanción:
- Suspensión parcial de plaza por tres fechas, con cierre de sectores específicos de la Tribuna Occidental Central (parte Alta y Baja)
- Multa económica equivalente a 10 salarios mínimos legales mensuales vigentes, que suman aproximadamente $17.509.050 pesos
Fundamento legal: La decisión se basa en los numerales 4, 5 y 6 del artículo 84 del código disciplinario, al comprobarse la generación de actos de violencia y afectación a la infraestructura del estadio. La resolución textualmente señala: "Sancionar al Cúcuta Deportivo Fútbol Club S.A. con tres (3) fechas de suspensión parcial de plaza conforme se delimita a continuación (silla 01 de la Tribuna Occidental Central parte Alta) y (Tribuna Occidental Central Baja) y multa de 10 SMLMV equivalente a diez y siete millones quinientos nueve mil cincuenta pesos ($17.509.050)".
Repercusiones y contexto
Este fallo marca un precedente significativo en el manejo disciplinario de la violencia en el fútbol colombiano, especialmente considerando que el partido representaba el reencuentro entre Cúcuta Deportivo y Atlético Bucaramanga después de más de cinco años sin enfrentarse. La Dimayor ha enviado un mensaje claro sobre la intolerancia hacia conductas que pongan en riesgo la integridad de espectadores, jugadores y trabajadores del espectáculo deportivo.
La sanción económica, aunque significativa, queda en segundo plano frente al cierre parcial de tribunas que afectará directamente la experiencia de los aficionados locales durante los próximos tres partidos como local. Este aspecto busca generar conciencia sobre la responsabilidad compartida entre clubes y seguidores en la prevención de la violencia en los estadios.