Presidenta Sheinbaum garantiza seguridad para Mundial 2026 en México pese a violencia en Jalisco
En un contexto de creciente incertidumbre internacional, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha salido al frente para disipar las dudas sobre la capacidad del país para albergar la Copa del Mundo 2026. Durante su conferencia de prensa habitual en Palacio Nacional, la mandataria fue categórica al afirmar que no existe "ningún riesgo" para los visitantes que planean asistir al torneo en Guadalajara, una de las sedes principales, a pesar de los recientes episodios de violencia que han conmocionado al estado de Jalisco.
El contexto de la declaración presidencial
La intervención de Sheinbaum no es casual. Se produce apenas 48 horas después de que el occidente de México se sumiera en el caos tras confirmarse la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias 'El Mencho', líder y fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). El capo, uno de los objetivos más buscados por las agencias de inteligencia de México y Estados Unidos, falleció durante una operación de alta precisión ejecutada por las Fuerzas Armadas en una zona rural al sur del área metropolitana de Guadalajara.
La caída del narcotraficante desencadenó una respuesta violenta inmediata por parte de las células operativas del grupo criminal. Durante el pasado domingo y lunes, la periferia de Guadalajara y diversas carreteras estatales se convirtieron en escenarios de bloqueos con vehículos incendiados, ataques armados directos y una atmósfera de zozobra que puso en duda la estabilidad de la región.
La respuesta oficial y la proyección de control
Frente a este escenario, Sheinbaum utilizó su espacio ante los medios para proyectar una imagen de control institucional. "Todas las garantías están dadas; no hay ningún riesgo para el desarrollo de la justa deportiva", aseguró la presidenta. Con estas palabras, el Gobierno Federal busca mitigar el impacto negativo que estas noticias suelen tener en la percepción extranjera, especialmente considerando que Guadalajara no solo es una sede histórica para el fútbol mundial, sino también un motor económico y turístico vital para el país.
El desafío de la seguridad deportiva y la estrategia gubernamental
La seguridad en eventos masivos ha sido una preocupación constante para la FIFA y los comités organizadores locales. La muerte de 'El Mencho' marca un hito en la lucha contra el narcotráfico en México, pero también abre un periodo de reacomodo interno en las estructuras criminales que podría generar episodios de inestabilidad a corto plazo. Ante esto, la administración de Sheinbaum ha reforzado la presencia de la Guardia Nacional y elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) en el estado.
La estrategia del Gobierno parece clara: separar los hechos de criminalidad organizada de la experiencia del visitante internacional. La presidenta insistió en que los protocolos de seguridad para el Mundial 2026 están diseñados bajo estándares internacionales y que la coordinación con los gobiernos estatal y municipal es absoluta. Para Sheinbaum, el Mundial no solo es una competencia deportiva, sino la oportunidad de demostrar que México puede gestionar crisis internas sin comprometer sus compromisos globales.
La incertidumbre sobre los partidos de repechaje
En medio de esta situación, una fuente del máximo organismo del fútbol mundial confirmó en declaraciones exclusivas para Claro Sports que, si bien Guadalajara sigue siendo una de las sedes confirmadas, los partidos de repechaje programados para el 26 y 31 de marzo de 2026 en el Estadio Akron están bajo "consideración". El medio especifica que existe preocupación sobre si se mantendrán o no estos encuentros en la capital jalisciense, aunque la fuente no opinó sobre el riesgo para la fase de grupos del Mundial.
A medida que se acerque el 2026, el ojo público permanecerá sobre Jalisco. La promesa de "cero riesgo" de la presidenta Sheinbaum será puesta a prueba por la realidad de una región que intenta dejar atrás la sombra del narcotráfico para vestirse de gala ante el mundo. Por ahora, el mensaje oficial es de confianza, pero las dudas persisten tanto a nivel nacional como internacional sobre la capacidad de México para garantizar un entorno seguro durante el mayor evento deportivo del planeta.