Argentina alcanzó en Catar su tercer Mundial, sumando los de 1978, que se jugó en su país, y el de México 1986. Foto: Agencia EFE
Luego de 1.276 días, Argentina vuelve a una Copa del Mundo, y lo hace con la chapa de ser la vigente campeona. Una selección que ya le ha robado al universo tres estrellas para colgarlas en su escudo tendrá siempre el rótulo de favorita y, por ende, la presión de reafirmar su condición. Sin embargo, a diferencia de las ediciones anteriores, el grupo de Scaloni, Messi y compañía vienen con la serenidad de haber cumplido ya con la obligación de ser otra generación con un Mundial a cuestas. Eso provoca otro ambiente, o al menos así nos lo contó...
Por Andrés Osorio Guillott y Hugo Santiago Caro, periodistas de la sección Mundo de El Espectador. Actualmente cubren temas internacionales, con especial atención a derechos humanos, migración y política exterior.
El camino de Argentina como campeona defensora
La Albiceleste llega al Mundial 2026 con la tranquilidad de haber roto una sequía de títulos que duró 36 años. Desde aquella final en el Estadio Lusail, el equipo de Lionel Scaloni ha mantenido una base sólida, con Lionel Messi como estandarte, pero también con una nueva generación que ha sabido tomar la posta.
Presión y serenidad
Ser el vigente campeón siempre impone una carga extra, pero este grupo ha demostrado madurez para manejarla. La experiencia de haber ganado en Catar les da una confianza que no tenían en mundiales anteriores, cuando la presión por obtener el título era abrumadora.
El equipo argentino se prepara para defender su corona en un torneo que promete ser altamente competitivo, con selecciones como Brasil, Francia y Alemania buscando destronarlos. Sin embargo, la mentalidad del grupo es clara: disfrutar el momento y competir al máximo nivel.
El legado de Messi y Scaloni
Lionel Messi, quien ya anunció que este será su último Mundial, busca cerrar su carrera con un nuevo título que consolide su legado como el mejor futbolista de la historia. Por su parte, Lionel Scaloni ha logrado construir un equipo equilibrado, con una defensa sólida y un ataque letal, que ha sabido adaptarse a diferentes estilos de juego.
Argentina no solo es candidata por su historia, sino por el presente que muestra en las eliminatorias y en los amistosos previos. La afición argentina, una de las más apasionadas del mundo, sueña con ver a su selección levantar la copa por cuarta vez.



