El seleccionador de Inglaterra, Thomas Tuchel, criticó duramente las pausas de hidratación implementadas en el Mundial de 2026, asegurando que "interrumpen y alteran la identidad del partido" mucho más de lo que se pensaba inicialmente. La FIFA introdujo estas pausas de tres minutos a mitad de cada tiempo debido a las altas temperaturas en las sedes de Estados Unidos, Canadá y México, pero han generado opiniones divididas entre entrenadores y puristas del fútbol.
Las pausas dividen el partido en cuatro cuartos
En una rueda de prensa previa al partido del Grupo L ante Ghana, Tuchel explicó que estas pausas, que en esencia dividen el encuentro en cuatro cuartos, rompen el ritmo natural del juego. "Creo que eso interrumpe y altera la identidad del partido, mucho más de lo que pensaba", afirmó el técnico alemán. "Por supuesto, antes ya había pausas de hidratación, cuando hacía mucho calor y eran necesarias, pero eran más cortas y solo se producían en algunos partidos. Ahora, en cambio, divide el partido prácticamente en cuatro cuartos, y creo que alteran las características".
Críticas por el uso publicitario
Los detractores de la medida señalan que estas pausas benefician a las cadenas de televisión, que aprovechan para insertar cortes publicitarios de más de dos minutos, lo que ha generado controversia entre los puristas del deporte. Aunque no todos los partidos se disputan durante el día, la FIFA ha impuesto las pausas de hidratación en todos los encuentros del Mundial por razones de equidad y uniformidad, incluso cuando las condiciones meteorológicas no las requieren. Por ejemplo, no se espera que las temperaturas en Boston el martes superen los 20 grados centígrados.
Tuchel prefiere el fútbol sin interrupciones
Tuchel también expresó su preferencia por el fútbol tradicional sin estas pausas. "Como entrenador, por supuesto que me gusta tener influencia y mantener a mi equipo unido, pero, en general, creo que me gusta más el fútbol cuando se juega de una sola vez, en una sola parte, porque así se genera un impulso", señaló. "Es difícil crear un impulso, y es difícil mantenerlo. Se desarrolla a lo largo de un período de tiempo más prolongado y eso simplemente contribuye a la esencia de este deporte, y eso (la pausa para hidratarse) le resta valor".
Impacto en el ritmo de juego
Las declaraciones de Tuchel reflejan la preocupación de varios entrenadores sobre cómo estas pausas afectan el desarrollo táctico y físico de los partidos. Al dividir el juego en segmentos más cortos, se dificulta mantener la intensidad y el ritmo que caracterizan al fútbol. Además, la uniformidad de la medida, aplicada incluso en partidos con temperaturas moderadas, ha sido cuestionada por considerarse excesiva.



