Agricultores lideran la demanda laboral hacia 2030 según informe global
Un viaje periodístico al desierto del Néguev hace una década reveló una lección que hoy resuena con fuerza: en medio de condiciones extremas, científicos israelíes lograron cultivar alimentos mediante tecnología avanzada, pero quienes plantaban, cuidaban y recolectaban seguían siendo seres humanos. Esta experiencia adquiere nueva relevancia con el reciente Informe sobre el Futuro del Trabajo 2025 del Foro Económico Mundial, que identifica las profesiones con mayor crecimiento de demanda hacia 2030.
Los cinco empleos con mayor proyección de crecimiento
La investigación, basada en encuestas a más de 1.000 empresas que representan 22 grupos industriales y 14,1 millones de trabajadores, revela una clasificación sorprendente:
- Agricultores y trabajadores agrícolas
- Conductores de camiones ligeros o servicios de reparto
- Desarrolladores de aplicaciones de software
- Encargados de la construcción, acabados y oficios afines
- Vendedores de tiendas
"Lo que hemos visto es que, a medida que avanzamos hacia un futuro más ecológico, la demanda de trabajadores agrícolas cambia sin duda", explica Sam Grayling, líder de insights de Trabajo, Salarios y Creación de Empleo del Foro Económico Mundial. "La demanda de prácticas más sostenibles queda clara en nuestros resultados".
La transición ecológica como motor laboral
El informe proyecta que cambios demográficos y conflictos geopolíticos generarán aproximadamente 170 millones de puestos de trabajo durante esta década. Los trabajadores agrícolas encabezan esta expansión, particularmente en el contexto de la transición hacia economías más verdes y sostenibles.
"Los empleos con mayor crecimiento son los que constituyen la columna vertebral de la economía. Lo que vemos en la vida cotidiana, mucho más que los empleos realmente técnicos", añade Grayling.
Transformación de habilidades laborales
El estudio advierte que 39% de las habilidades clave de los trabajadores cambiarán hacia 2030. Los ejecutivos consultados identificaron las cinco competencias más valoradas actualmente:
- Inteligencia Artificial y Big Data
- Redes y ciberseguridad
- Conocimientos tecnológicos
- Pensamiento creativo
- Resiliencia, flexibilidad y agilidad
"Tendencias como los avances en IA, robótica y otras tecnologías están impulsando el aumento de la demanda de la IA y la big data", señala Ximena Játiva, líder de Insights en Educación, Competencias y Aprendizaje del Foro. "En los próximos años, entender cómo aprovechar la tecnología será tan importante como leer y escribir".
Oportunidades para Colombia
El sector agrícola presenta oportunidades excepcionales para países como Colombia, donde expertos señalan que podría convertirse en despensa mundial de alimentos mediante tecnificación de procesos y desarrollo de infraestructura vial.
Ejemplos como el emprendedor colombiano Ciro Gélvez, quien desarrolló una solución en WhatsApp para que agricultores documenten sus cultivos mediante fotos y audios que luego se analizan en la nube, ilustran cómo la tecnología puede potenciar este sector tradicional.
"La IA no elimina empleos, sino que transforma el trabajo y potencia la productividad y creatividad de quienes deciden aprender a usarla", reflexiona Freddy Vega, fundador de Platzi, sobre la relación entre tecnología y empleo.
Camino hacia el futuro laboral
El informe sugiere que el camino está trazado: capacitación continua y adaptación a nuevas tecnologías serán esenciales. Desde centros de formación para vendedores hasta academias que profesionalicen la construcción, las oportunidades emprendedoras abundan en los sectores con mayor proyección laboral.
La combinación de habilidades técnicas y humanas emerge como fórmula ganadora. "Con la tecnología automatizando muchas tareas rutinarias, la creatividad se ha convertido en nuestra arma secreta", concluye Játiva, destacando cómo competencias como la resolución de problemas complejos y adaptación al cambio complementan los avances tecnológicos.
Si Israel logró cultivar en el desierto, Colombia tiene potencial extraordinario para liderar la transformación agrícola sostenible, aprovechando tanto su riqueza natural como la resiliencia característica de su gente.



