La Cámara Colombiana de la Construcción (CAMACOL) presentará el próximo 20 de mayo en Bogotá un libro de propuestas para reactivar el sector de la construcción, que incluye una versión renovada del programa Mi Casa Ya, diseñada para costarle menos al Estado. Así lo anunció Guillermo Herrera, presidente de Camacol, durante el Congreso Camacol Verde 2026, celebrado en Medellín.
Una versión más económica y focalizada
El nuevo esquema mantendría la focalización en los hogares más pobres, pero ajustaría su estructura financiera para hacerlo más sostenible. “Fue un programa que siempre había funcionado muy bien y que permitió que más de 350.000 familias en Colombia pudieran comprar vivienda pagando una cuota incluso menor a lo que pagaban por un arriendo”, explicó Herrera. El programa original, que ofrecía subsidios a la cuota inicial y a la tasa de interés para vivienda de interés social, fue desmontado por el gobierno de Gustavo Petro, pero durante su vigencia permitió que más de 360.000 familias accedieran a vivienda propia.
“Esta va a ser una versión mucho más barata para el gobierno nacional, manteniendo las condiciones de focalización en los hogares más pobres”, señaló el presidente del gremio. El ajuste responde a las críticas sobre el costo del programa original y busca facilitar su adopción por parte del próximo gobierno, independientemente del candidato que resulte electo.
Alianza con el sector financiero
El documento es resultado de más de un año de trabajo conjunto entre Camacol, Asobancaria y Asocajas. La alianza entre el gremio constructor, las instituciones financieras y las cajas de compensación permitió diseñar un paquete integral de medidas que cuenta además con el respaldo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). “Ya tenemos un libro de propuestas que incluso tiene el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo”, confirmó Herrera.
El libro contempla cinco líneas de acción para revertir la crisis que atraviesa el sector. Además de la recuperación de Mi Casa Ya, las propuestas incluyen mejorar las condiciones de acceso al crédito hipotecario para hogares jóvenes y de clase media, recuperar los incentivos al ahorro destinado a la compra de vivienda, impulsar nuevos esquemas de arrendamiento especializado y aprovechar el flujo de remesas para promover la internacionalización.
Urgencia ante la crisis del sector
El Producto Interno Bruto de las edificaciones acumula diez trimestres consecutivos de contracciones, con una caída del 5,4% en lo que va del 2026, mientras que las ventas de vivienda cayeron un 5,9% en los primeros cuatro meses de 2026. Para Herrera, la crisis se origina en decisiones del gobierno actual, como el incremento del salario mínimo, que encareció los costos de construcción; los aranceles a insumos como el acero, que presionaron los costos; y el control de precios en vivienda de interés social, que generó incertidumbre en el mercado.
“Las ventas se han venido enfriando, entre otras cosas debido a los impactos que han tenido las decisiones del gobierno nacional como el incremento del salario mínimo”, señaló. Este contexto de deterioro contrasta con el cierre de 2025, cuando la comercialización de vivienda había crecido un 12%. Sin embargo, hoy Colombia enfrenta además un déficit habitacional de 2,07 millones de hogares, lo que según Camacol requiere construir cerca de 465.000 viviendas anuales entre 2025 y 2035 para cerrar la brecha.
Consenso político sobre la reactivación
El presidente de Camacol manifestó optimismo sobre la receptividad de los candidatos presidenciales frente a las propuestas del sector. “Yo creo que la mayoría de los candidatos a la presidencia de Colombia coinciden en la necesidad de reactivar el sector de la construcción”, afirmó Herrera. Explicó que su importancia radica en el “progreso para las familias, de desarrollo social, pero también por lo que representa en términos de generación de ingreso, de generación de empleo y de multiplicador en la economía”.
La presentación del libro ocurrirá días antes de la primera vuelta presidencial, lo que busca poner el tema en la agenda política y asegurar que el próximo gobierno considere estas medidas para impulsar el sector.



