Cartagena fue epicentro del debate global sobre el futuro del campo
La ciudad de Cartagena de Indias se convirtió durante la semana que concluye en el centro mundial de discusión sobre el futuro del campo, al acoger la II Conferencia Internacional de Reforma Agraria y Desarrollo Rural (ICARRD+20), un evento promovido por el Gobierno Nacional con el respaldo técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
Participación internacional masiva y debates intensos
Decenas de delegaciones provenientes de todos los continentes se dieron cita en el histórico puerto caribeño para participar en jornadas de trabajo exhaustivas que abordaron temas fundamentales para el desarrollo global. Entre los puntos centrales de discusión destacaron:
- El desarrollo rural sostenible como eje transformador
- El acceso equitativo y democrático a la tierra
- La transformación profunda de los sistemas agroalimentarios
- Las estrategias de adaptación y mitigación del cambio climático
Esta conferencia, cuya primera edición se realizó en Brasil hace exactamente dos décadas, se propuso como objetivo principal generar ideas concretas y aplicables para modificar las condiciones estructurales del campo a nivel mundial, reconociendo especialmente el papel protagónico de quienes habitan y trabajan en los territorios rurales.
El modelo colombiano bajo la lupa internacional
Durante las sesiones de trabajo, se evidenció un interés particular de la comunidad internacional en el enfoque que Colombia está implementando en materia de reforma agraria. La ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, Martha Carvajalino, explicó que la estrategia nacional está intrínsecamente ligada a la construcción de paz, mediante la adquisición voluntaria de predios y el desarrollo de sistemas agroalimentarios sostenibles que enfrenten la crisis climática.
"Nuestro enfoque busca fundamentalmente la paz, adquiriendo predios de manera voluntaria y construyendo sistemas agroalimentarios sostenibles ante la crisis climática", afirmó la ministra Carvajalino durante su intervención.
Conclusiones y directrices globales
De las intensas deliberaciones surgieron indicaciones claras para la acción internacional, entre las cuales se destacan:
- La construcción de sistemas alimentarios justos, resilientes y ambientalmente sostenibles
- La lucha contra el hambre mediante la seguridad y soberanía alimentaria
- El reconocimiento de las comunidades rurales, indígenas y campesinas como guardianas esenciales de los ecosistemas
- La garantía de los derechos de las mujeres a la tierra y a la propiedad como elemento central
- La importancia de políticas integrales para la acción climática, restauración de ecosistemas, regulación del comercio e inversión, fiscalidad, financiamiento, digitalización, seguridad social y derechos laborales en el campo
Voces destacadas y documentos influyentes
La riqueza de las ponencias y propuestas presentadas fue extraordinaria, destacándose particularmente el documento "Tierra para la vida, tierra para la paz", presentado por las conferencias y consejos episcopales católicos de África, Asia, América Latina y el Caribe.
Este manifiesto, que representa un clamor del Sur Global por una reforma agraria integral, contiene mensajes poderosos como:
- La necesidad de regulaciones globales que obliguen a las empresas a responder por el bienestar integral del territorio, no solo por su huella de carbono
- La urgencia de que los gobiernos dejen de ver la reforma agraria como una ideología del pasado y la adopten como la herramienta más eficiente para el futuro climático
- El imperativo de no condenar a la juventud rural a la migración forzada, sino garantizar su derecho a permanecer y prosperar en sus territorios
La conferencia ICARRD+20 demostró que, veinte años después de su primera edición, los temas de reforma agraria y desarrollo rural mantienen una vigencia absoluta y una urgencia creciente en el contexto de las múltiples crisis globales que enfrenta la humanidad.
