La doble crisis que amenaza el cultivo de arroz en Colombia
Los problemas actuales del sector arrocero colombiano están profundamente vinculados a la grave crisis que estalló en el año 2025, originada por los precios excesivamente bajos del grano en el mercado. Esta situación crítica motivó a los productores a realizar dos importantes paros durante el primer trimestre de ese año, en un esfuerzo por llamar la atención sobre sus precarias condiciones económicas.
Un problema tras otro para los arroceros
Los cultivadores de arroz no logran resolver un desafío cuando ya enfrentan otro nuevo. Ha transcurrido más de un año desde que llevaron a cabo aquel paro masivo por los bajos precios, y justo cuando estaban explorando soluciones para reducir costos operativos o mejorar la eficiencia en sus procesos, la guerra en Oriente Medio ha provocado un encarecimiento significativo de los fertilizantes esenciales para el cultivo.
Este aumento en los insumos agrícolas está generando una presión adicional tan intensa que algunos productores están considerando seriamente la posibilidad de abandonar la siembra del arroz, el único cereal que actualmente puede cubrir la demanda interna del país. La situación se ha vuelto especialmente crítica para arroceros como Judy Herrera, quien afirma que este año será definitivo para su decisión.
"Si el resultado es igual o peor que en temporadas anteriores, tendremos que evaluar alternativas radicales", expresó Herrera, reflejando la preocupación generalizada en el sector. La combinación de precios bajos de venta y costos elevados de producción crea un círculo vicioso que pone en riesgo la sostenibilidad de este cultivo estratégico para la seguridad alimentaria nacional.
Los expertos advierten que si no se implementan medidas de apoyo concretas, podríamos enfrentar una reducción dramática en la producción nacional de arroz, aumentando la dependencia de importaciones y afectando a miles de familias que dependen de esta actividad agrícola.



