FAO proyecta continuo aumento en precios globales de alimentos si persiste conflicto en Irán
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) emitió una alerta este viernes 3 de abril de 2026, señalando que los precios mundiales de los alimentos podrían seguir aumentando si el conflicto en Oriente Medio se prolonga, afectando especialmente los costos energéticos que impactan la producción agrícola.
Índice de Precios de los Alimentos registra alza significativa
El Índice de Precios de los Alimentos de la FAO, que monitorea las variaciones en una canasta global de productos alimenticios, experimentó un incremento del 2,4% durante marzo en comparación con el nivel revisado de febrero. Esta cifra posiciona el índice en su punto más elevado desde septiembre del año anterior, aunque se mantiene aproximadamente 20% por debajo del máximo histórico registrado en marzo de 2022 tras el inicio del conflicto en Ucrania.
Máximo Torero, economista jefe de la FAO, explicó en un comunicado oficial: "Las subidas de precios desde que comenzó el conflicto han sido moderadas, impulsadas principalmente por el aumento de los precios del petróleo y amortiguadas por la abundante oferta mundial de cereales".
Riesgos para la producción agrícola si se extiende el conflicto
La organización internacional advirtió que si las hostilidades se prolongan más allá de 40 días y los costos de los insumos agrícolas permanecen elevados, los productores podrían verse forzados a tomar decisiones que afectarían la seguridad alimentaria global:
- Reducción en el uso de fertilizantes y otros insumos
- Disminución de áreas sembradas
- Cambio hacia cultivos que requieren menos fertilizantes
"Esas decisiones afectarán a los rendimientos futuros y determinarán nuestro suministro de alimentos y los precios de las materias primas durante el resto de este año y todo el próximo", añadió Torero, subrayando la importancia crítica del plazo de 40 días como punto de inflexión.
Análisis detallado por categorías de productos
El informe de la FAO desglosa el comportamiento de los precios en diferentes segmentos alimentarios:
Cereales: El índice de precios de cereales aumentó 1,5% mensual, con el trigo liderando el alza (4,3%) debido a perspectivas de cosecha deterioradas en Estados Unidos y expectativas de reducción de siembras en Australia por mayores costos de fertilizantes.
Aceites vegetales: Registraron un incremento del 5,1%, marcando la tercera subida mensual consecutiva. Los precios del aceite de palma alcanzaron su nivel más alto desde mediados de 2022, reflejando el impacto del alza energética y mayores expectativas de demanda para biocombustibles.
Azúcar: Experimentó una notable alza del 7,2% en marzo, alcanzando su punto más elevado desde octubre de 2025. Este aumento se vincula directamente con las expectativas de que Brasil, principal exportador mundial, destinaría más caña de azúcar a producción de etanol ante el aumento de precios del crudo.
Carne: Los precios subieron 1,0%, impulsados principalmente por incrementos en carne de cerdo en la Unión Europea y carne vacuna en Brasil, mientras los precios de aves de corral registraron ligeras disminuciones.
Producción récord pero vulnerabilidad persistente
En un informe complementario, la FAO elevó ligeramente su estimación de producción mundial de cereales para 2025 hasta un récord histórico de 3.036 millones de toneladas métricas, lo que representaría un crecimiento interanual del 5,8%. Sin embargo, esta cifra optimista contrasta con las vulnerabilidades estructurales que el conflicto en Oriente Medio podría exacerbar.
La organización enfatizó que aunque la oferta global de cereales sigue siendo abundante, la interconexión entre los mercados energéticos y alimentarios crea un escenario de alta sensibilidad donde cualquier prolongación del conflicto podría desencadenar presiones inflacionarias adicionales en los precios de los alimentos a nivel mundial.



