Fenalce advierte sobre crecimiento alarmante de importaciones de granos básicos
La Federación Nacional de Cultivadores de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce) ha emitido una alerta contundente sobre la situación "preocupante" que enfrenta el sector agrícola colombiano. Según el gremio, se registra un decrecimiento sostenido de las áreas de siembra y producción de granos esenciales como maíz, fríjol, soya, trigo, cebada, avena, arveja, haba y sorgo, mientras que las importaciones de estos productos continúan incrementándose año tras año.
Dependencia extrema de importaciones
"Colombia importa alrededor del 85 por ciento de los 260 millones de sacos que consume anualmente en cereales, leguminosas y soya, mientras que la producción nacional apenas alcanza el 15 por ciento", declaró Fenalce. Esta dependencia externa representa una vulnerabilidad significativa para la seguridad alimentaria del país.
El gremio recordó que en 2012, cuando entró en vigor el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos, las importaciones eran de 3,2 millones de toneladas de maíz amarillo y 69.062 toneladas de maíz blanco. En ese mismo período, la producción nacional superaba el millón de toneladas en maíz amarillo y 820.000 toneladas en maíz blanco.
Caída drástica de la producción nacional
"Sin embargo, el efecto no tardó en evidenciarse: para 2014, la participación nacional había caído a 22 y 79 por ciento, respectivamente", aseguraron los representantes del sector. La tendencia negativa se ha mantenido, llegando a cifras alarmantes para 2025.
Durante el año pasado, la demanda total de maíz (amarillo y blanco) fue de 8,9 millones de toneladas, de las cuales el 85,3 por ciento fue importado, mientras que la producción nacional apenas cubrió el 14,7 por ciento de las necesidades del país.
Patrón similar en otros granos básicos
La situación se repite con el fríjol, donde para el primer semestre de 2025 las importaciones aportaron el 67 por ciento del consumo nacional, mientras que la producción local solo representó el 33 por ciento restante. Este desbalance evidencia una crisis estructural en el sector agrícola colombiano.
Entre las causas identificadas por Fenalce se encuentran:
- Baja productividad y altos costos de producción
- Falta de incentivos para buenas prácticas agrícolas
- Desconocimiento y poca apropiación de técnicas modernas
- Ausencia de rotación de cultivos y estudios de suelos adecuados
- Limitada implementación de agricultura de precisión
Llamado urgente a la acción legislativa
Ante esta crítica situación, el gremio solicita que se dé prioridad absoluta a la seguridad y soberanía alimentaria del país. Colombia, con sus climas y suelos que permiten diversidad de cultivos durante todo el año, tiene el potencial para reducir significativamente su dependencia externa.
"Es necesaria una reflexión real del sector productivo, crear una comisión accidental con la presencia de senadores y gremios para analizar un proyecto de ley que defienda la soberanía alimentaria", afirmó Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce.
El proyecto de ley propuesto incluiría medidas como:
- Créditos oportunos para los productores
- Seguros de cosecha eficientes y accesibles
- Infraestructura de almacenamiento y secado modernizada
- Sistemas de transporte especializados para granos
- Acceso a maquinaria y equipos para agricultura de precisión
- Precios de estabilización y contratos de cosecha a futuro
- Seguridad jurídica para los cultivadores
- Proyectos transversales de mejoramiento de vías y conectividad
La alerta de Fenalce representa un llamado de atención sobre la necesidad urgente de políticas públicas que fortalezcan la producción agrícola nacional y reduzcan la vulnerabilidad alimentaria del país frente a fluctuaciones del mercado internacional.
