Fertilizantes registran alza del 44% en dos años por crisis en Medio Oriente
Las tensiones geopolíticas en Medio Oriente, específicamente el conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos, han generado repercusiones significativas más allá del sector energético mundial. La agroindustria colombiana y global enfrenta un desafío crítico con el disparo en los precios de fertilizantes y urea, consecuencia directa del cierre del estratégico estrecho de Ormuz.
Impacto en el comercio global de fertilizantes
Restringir el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz tiene implicaciones profundas para el suministro mundial de fertilizantes. Según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI), aproximadamente un tercio de todos los envíos globales de estos productos agroindustriales pasa por esta vía marítima. Esta limitación en la oferta ha ejercido una presión alcista inmediata sobre los precios, afectando a productores agrícolas en todo el planeta.
Datos concretos del incremento de precios
El Green Markets Fertilizer Price Index de Bloomberg, que monitorea el comportamiento de estos insumos, reveló cifras alarmantes:
- Entre abril de 2024 y abril de 2026, el precio de los fertilizantes experimentó un aumento cercano al 44%.
- Este incremento se traduce en un salto desde US$543,48 hace dos años hasta US$984,67 en la actualidad.
- La urea, componente fundamental para la agricultura, también registró una escalada significativa, pasando de costar US$320 por tonelada a un promedio de US$679 por tonelada en el mismo período.
Consecuencias para la seguridad alimentaria mundial
El Fondo Monetario Internacional ha advertido sobre el impacto directo que esta situación tiene en el costo de los alimentos. "La interrupción del suministro de nutrientes para los cultivos procedentes del Golfo Pérsico coincide con el inicio de la temporada de siembra en el hemisferio norte", señaló el organismo, agregando que esto "amenaza los rendimientos y las cosechas durante todo el año y eleva los precios de los alimentos".
Las economías de bajos ingresos serían las más vulnerables a este ajuste de precios, ya que aproximadamente el 36% del consumo en estos países está directamente relacionado con los alimentos. En comparación, las economías emergentes destinan alrededor del 20% de su consumo a alimentos, mientras que las economías avanzadas solo el 6%.
Factores adicionales que influyen en los precios
La Oficina de la ONU de Comercio y Desarrollo ha identificado otros elementos que contribuyen a esta situación:
- El aumento del precio del gas natural afecta directamente a fertilizantes nitrogenados como la urea y el amoniaco.
- El fosfato diamónico también registró un incremento, pasando de US$539,4 en abril de 2024 a US$626,5 en abril de 2026.
- La urea, que valía US$330 en 2024, alcanzó US$472 según el análisis más reciente del FMI.
"El comercio de fertilizantes está altamente concentrado, lo que incrementa la exposición a interrupciones", concluyó la oficina de la ONU, destacando que los países de la región del Medio Oriente representan el 13% de las exportaciones mundiales de nitrógeno y el 9% de los nutrientes fosfatados para fertilizantes.
Esta concentración geográfica del suministro, combinada con las tensiones políticas actuales, crea un escenario de alta vulnerabilidad para la agricultura global, con efectos que ya se están sintiendo en los costos de producción y que eventualmente llegarán a los consumidores finales a través de precios más elevados en los alimentos básicos.



